Tjikoeri Rudradew, de 23 años, es cultivador de arroz. En 2009 recibió por primera vez un microcrédito de 2.000 dólares surinameños, unos 500 euros, para comprar fertilizantes químicos y pesticidas. A pesar de sus progresos Tjikoerisigue teniendo una existencia difícil debido a que tiene que mantener a sus padres y a su hermana pequeña.
La concesión del microcrédito ha sido muy importante. Hasta ese momento, el labrador se veía obligado a solicitar sus créditos a los compradores de arroz y éstos cobraban unos intereses sumamente altos y a vender su arroz a esos compradores. Gracias a los microcréditos el campesino depende menos de ellos.
Aunque por otro lado hay que resaltar que su vida no es fácil. El precio que le pagan por la venta de su arroz es demasiado bajo mientras que los fertilizantes son demasiado caros. Los compradores formando una especie de cártel continúan determinando los precios tanto del arroz como de los fertilizantes.
Este video forma parte de una serie dedicada a pequeños empresarios que han recibido un microcrédito. Los ocho retratos en vídeo han sido realizados con motivo del proyecto realizado por RNW 'Microfinanciación: ¿quién gana?', presentado el día 25 de enero en el Palacio de la Paz en la ciudad holandesa de La Haya.





















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