Las lomas artificiales o montículos fueron antaño el arma preferida en la batalla de siglos para proteger a Holanda contra el agua. Gradualmente fueron siendo reemplazadas por una red nacional de diques.
Sin embargo, la mitad de Holanda todavía está bajo el nivel del mar, y se teme que los diques no sean capaces de proveer la suficiente protección contra la subida del nivel del mar o inundaciones debidas al cambio climático.
Por ello, los ingenieros hidráulicos están recurriendo nuevamente a los medios antiguos y han comenzado a trabajar en un nuevo montículo en el sur de Holanda.

















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