El Ramadán se ha iniciado este miércoles. En los próximos treinta días, los musulmanes sólo podrán comer o beber luego de la puesta del sol. Al oscurecer, se disfruta de la comida nocturna “iftar”, momento que los musulmanes esperan durante todo el día.
Para preparar esta comida, debe hacerse compras. Los comercios marroquíes y turcos hacen buenos negocios, especialmente durante la primera semana del Ramadán.
También los comercios de la calle Kanaalstraat en el barrio Lombok de Utrecht se ven atareados. En esta zona viven muchos musulmanes. Sólo la tienda de shoarma está desierta, ya que los clientes no compran allí nada durante el día.





















Que de bueno tiene el ayuno si luego se llenan la barriga hasta mas no poder?
Otra costumbre ridicula, otra religion mas. El hombre no sera verdaderamente libre hasta que deje a un lado esta paralizante y ciega influencia de los que se creen enviados divinos e interpretes del la palabara de una deidad que jamas han visto ni escuchado. Toda esa energia gastada en oraciones seria mejor aprovechada haciendo el bien a sus semejantes.
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