Actualmente, los políticos emplean un lenguaje cada vez más agresivo. Además, es evidente que, en sus debates en la Cámara Baja del Parlamento holandés, hay un mayor distanciamiento entre ellos.
Hay quienes temen que esta polarización política tenga su impacto en la sociedad holandesa. Sin embargo, según el catedrático James Kennedy, especialista en historia holandesa reciente, cree que no se producirá una verdadera división.
Subtítulos: Para ver el vídeo con subtítulos en español, pinche el menú 'Subtitles Off' y elija Español.
James Kennedy, norteamericano vinculado a la Universidad de Ámsterdam, opina que el endurecimiento del debate ha sido ante todo impulsado por Geert Wilders, líder del populista Partido por la Libertad. Al mismo tiempo, el catedrático comprende que esta corriente tenga tanta popularidad en Holanda. “El mundo ha crecido, y Holanda forma parte de esa globalización, proceso en el que un creciente número de extranjeros viene a Holanda. Todo indica que el sector político no sabe cómo enfocar ese proceso, o, aún más grave, que los políticos no hacen nada al respecto. En consecuencia, la gente se disgusta, ya que justamente en estas épocas, necesita certeza. Y eso fomenta el populismo.”
A pesar de todo, el científico norteamericano opina que las diferencias entre los tradicionales y nuevos partidos políticos, entre derecha e izquierda, las diferencias son menores a lo que se sugiere en los debates. Si bien la política en materia de inmigración es un auténtico obstáculo entre las diferentes formaciones, todas, sin excepción, son partidarias de una política más estricta.
Por tanto, el temor por una polarización de la sociedad es innecesario, “porque Holanda sigue siendo un país amante de la paz,” puntualiza Kennedy.

























Enviar nuevo comentario