Maik ter Veer se encontró atrapado en las extrañas reglas para la construcción, la escasez de viviendas y las trabas en Holanda.
Junte a un grupo de amigos ocupó un astillero abandonado en la región del puerto de Ámsterdam y fundó una zona libre creativa. Entretanto viven en el lugar 150 personas en cobertizos, barcos, trailers y palacetes de construcción propia.
El lugar fue desalojado hace poco por las autoridades. “Ámsterdam ha perdido su libertad, dice Ter Veer, quien ya busca otra ubicación. En estos momentos hay proyecto de ley en el Parlamento holandés que castiga la ocupación de viviendas.

























Enviar nuevo comentario