Los niños holandeses deben reaprender a caerse. Debido a que juegan menos afuera y sufren más a menudo de sobrepeso, los niños holandeses muestran cierto retraso en la evolución de su motricidad, lastimándose más de lo inevitable.
El número de niños lesionados al caerse se ha duplicado en los últimos años, llegando a un 39.000 anual.
Por tal razón, la Fundación Holandesa para el Consumidor y la Seguridad quiere ofrecer entrenamientos en todas las escuelas primarias, para que los niños desarrollen técnicas de caída.
La fundación espera así poder disminuir con un 50% las fracturas y lesiones causadas por caídas.
























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