El príncipe holandés, Guillermo Alejandro, y la princesa Máxima, construirán una casa de campo para pasar vacaciones en Mozambique. Así se desprende de la investigación in situ realizada por Radio Nederland. A pesar de todas las críticas en los medios de información holandeses, el proyecto sí parece ser beneficioso para la población local.
El proyecto inmobiliario Machangulo S.A. fue creado en 2003. El objetivo es construir 120 casas vacacionales, un hotel con 200 habitaciones y dos parques vacacionales, cada uno con 20 camas, en la península de Machangulo, a unos 40 minutos de vuelo desde Maputo, la capital de Mozambique. El príncipe heredero holandés, Guillermo Alejandro, junto a otros inversores, quieren haber finalizado el proyecto en un periodo de cinco años. También quieren mejorar las condiciones de vida de la población local, construyendo escuelas y hospitales.
Conmoción
El proyecto ha causado mucha conmoción en la Cámara de Diputados y los medios de comunicación holandeses, ya que no se daría prioridad a la prometida infraestructura y asistencia a la población local, y el medioambiente estaría sufriendo daños. El fin de semana pasado, la asociación organizadora de festejos relacionados con la casa real holandesa, instó al príncipe a que se retirara del proyecto. Sin embargo, la gran mayoría de los habitantes con los que Radio Nederland habló, se mostraba muy positiva ante Machangulo S.A. El proyecto genera en todo caso empleo, un hospital y locales de escuela.
El director del proyecto inmobiliario, Albert Luis Magaia, que hasta ese momento no había hablado con la prensa holandesa, reconoce que se podría hacer más para mejorar la infraestructura social, pero inmediatamente agrega: “Algo es mucho mejor que nada”.
Oportunidades
El holandés Roland Brouwer, en su calidad de ingeniero adjunto en una de las universidades de Maputo, acompañó a Radio Nederland en el viaje a Machangulo, donde en los años noventa realizó investigaciones sobre el medioambiente. Brouwer se manifestó sorprendido ante el rápido desarrollo en la península: “No se puede forzar a la gente a seguir subsistiendo de la pesca. La población busca nuevas oportunidades, y hay que brindárselas.”

























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