¿Son las microfinanzas la solución por excelencia a la pobreza? Y, ¿es aceptable hacer ganancia al suministrar microcréditos? Tanta gente, tantas opiniones diferentes.
Éstas son aún más dispares al consultar a los profesionales. La organización para el microfinanciamiento Oikocredit ha realizado una serie de debates al respecto. Durante el debate final en Ámsterdam, Radio Nederland planteó una serie de preguntas muy concretas a los participantes, todas personas que se dedican a las microfinanzas a un nivel profesional,




















En el mundo aparecen innumerables experiencias sobre microcréditos como una experiencia positiva. Desde mi punto de vista en las áreas rurales a escala familiar el microcrédito atenta contra el desarrollo de los ampesinos, porque fomenta el individualismo. Los campesinos necesitan organizarse y trabajar agrupados, en forma individual caen en manos de los intermediarios. Cuando compran insumos lo hacen en el último eslabón de la cadena y cuando venden sus productos lo hacen al primer eslabón de la misma. Cuando los créditos se hacen a grupos organizados, es el grupo el que decide el uso y también las prioridades en el otorgamiento funcionando también como control social del crédito. Las experiencias desarrolladas en América Latina con fondos de créditos rotatorios con control social del crédito tienen mejores resultados que la propia banca privada con todas las medidas precautorias que ésta posee, contrastando con ninguna que ploantean los fondos rotatorios donde solo existe el control social.
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