El arquitecto holandés Pierre Cuypers diseñó el Museo Nacional (Rijksmuseum) en Ámsterdam en 1885, con la idea de que fuera un “museo de luz diurna”.
Para ello, encontró inspiración en los juegos de claroscuro en la obra más célebre del maestro de la pintura Rembrandt van Rijn: La ronda nocturna.
Durante el Siglo XX, el museo fue sin embargo por completo tabicado, y la electricidad desplazó a la luz natural.
Con las sustanciales restauraciones que se realizan hoy día en el museo, también resurgirá su carácter original, tal como lo había deseado Cuypers. El Rijksmuseum volverá a ver la luz del día.
























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