Holanda está conmocionada, mas no por la caída del Gabinete, sino por la dramática derrota de Sven Kramer, el mejor patinador holandés sobre hielo, durante los Olímpicos de Invierno.
De antemano, Holanda había asumido que Kramer conquistaría la medalla de oro en los diez mil metros durante los Juegos Olímpicos de Invierno, que se celebran en Vancouver, Canadá. Sin embargo, como consecuencia de una errónea instrucción de su entrenador, Kramer pasó indebidamente a la calle interior de la pista, y fue descalificado.
Toda Holanda seguía la carrera por televisión en la noche del martes y fue, por tanto, testigo del drama. Aún más doloroso ha sido el hecho de que, al terminar la carrera, el patinador holandés había superado en cuatro segundos al ganador, el sur-coreano Lee, con un nuevo récord olímpico.
Para los holandeses, el patinaje sobre hielo posee algo mágico y, cada invierno, apenas pueden aguardar hasta que se forme la primera capa de hielo, para atarse y empezar a patinar. Canales, lagos y ríos congelados son invadidos por patinadores de todas las edades. Por tanto, no es sorprendente que muchos holandeses practiquen el patinaje sobre hielo en las innumerables pistas que hay en el país.
El patinaje sobre hielo es uno de los deportes olímpicos en los que Holanda conquista éxitos, y gracias al cual, cada cuatro años, el país obtiene unas cuantas medallas. En su historia deportiva, Holanda cuenta grandes patinadores, como Kees Verkerk, Ard Schenk, Ivonne van Gennip, Marianne Timmer, Gianni Romme y Jochem Uytedhaage, para citar algunos. Y muchos de ellos han sido campeones olímpicos.
Sven Kramer, quien ya ha ganado muchos títulos y ostenta diversos récords, se cuenta entre esos campeones, razón por la cual su descalificación es aún más dolorosa. Se trató de un error humano de su entrenador, Gerard Kemkers, pero un error con dramáticas repercusiones. En los próximos días, la población holandesa no tendrá otro tema.

























Un deportista es un buen ejemplo de la realidad actual en muchas profesiones, se requieren profesionales que cumplan sin pensar como buenos soldados, pero hoy en día se requiere algo más, como un poco de inteligencia hasta en las actividades más simples como una competición física. La culpa es del patinador, no del entrenador
Tiene suerte el coach de que Kramer es holandés...un latino o la familia de un latino por lo menos le pone una golpiza! Merecida se la tiene el idiota, espero pague con lo que más le duela
Al parecer no solo es arrogante, tambien es doblemente estupido!
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