Caminar por el agua sin mojarse los pies suena familiar pero en la práctica parece ser imposible. Hasta que uno ve el nuevo puente en Halsteren, un pequeño pueblo en el sur de Holanda. Este puente une la antigua fortaleza con el resto de la ciudad.
La fortaleza era parte de una línea de defensa construida en 1622 para proteger a Holanda del ataque de los franceses y los españoles. Hace quince años se decidió restaurar el ruinoso fuerte.
Pero los arquitectos se encontraron con un problema, dice Ad Kil, uno de los diseñadores. Había que construir una vía hacia la fortaleza pero, “ésta estaría comunicando con territorio enemigo. Pensamos que este lugar no debería tener un puente, de modo que construimos uno prácticamente invisible.
El puente fue rápidamente bautizado como el Puente de Moisés, en alusión al profeta que abrió un camino entre las aguas del Mar Rojo, para dar una vía de huida a los judíos.



















Habría que conocer algunos elementos sobre prevención en relación a aumento de las aguas de prevención, aunque creo que funciona mucho para Holanda y algunos ríos en Europa, quizá para América no funcionaria por los caudales, clima, vegetacion y ríos tormentosos que hay en nuestra región.
Enviar nuevo comentario