Es el último furor entre los cultivadores de tulipanes: el “apartamento para tulipanes”.
Se trata de un método de cultivo en que las plantas se colocan en capas superpuestas en el invernadero.
Cada capa tiene su propio microclima, abono e iluminación, según la fase de crecimiento en que los tulipanes se encuentren.
Comparándolo con el método tradicional, se ahorra espacio, pero principalmente se gasta mucho menos energía, con la consecuente disminución de las emisiones de carbono. Este ahorro puede ascender al 50%.
Aún así, la tradicional imagen holandesa con extensos campos de tulipanes y un molino en la lejanía, no desaparecerá. Es solo que al hablar de tulipanes, ahora el tema es más extenso.
Queremos tener tulipanes todo el año, también en invierno, y que sean asequibles. Esto implica que el proceso de crecimiento, que en la naturaleza se produce durante la primavera, pueda replicarse en el invierno en estos invernaderos, bajo condiciones estrictamente controladas.
El apartamento de tulipanes y la avanzada automatización hacen esto posible. En el desplazamiento de las plantas de una capa a otra, no interviene ninguna persona: para ello está el robot de los tulipanes.





















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