Costó 150 millones de euros pero nunca ha llegado a funcionar. Así, el aeropuerto de Castellón, una ciudad en el levante español, se suma a la lista de aeródromos ´fantasma´ en España.
El aeropuerto de Castellón fue construido como la primera pieza de un puzle que debería completarse con la construcción de un parque gigantesco con viviendas de vacaciones que atraería a unos 150.000 turistas al año. Sin embargo, la llegada de la crisis económica sólo dejó otro aeropuerto desierto.
Recientemente se descubrió un error de construcción en la pista de aterrizaje y parte de éste tendrá que ser demolido. España es el país europeo con mayor número de aeropuertos en promedio y la mayoría de ellos generan pérdidas.

















En España es cierto que hay aeropuertos que generan perdidas en su explotación directa pero para que la red sea rentable en su globalidad fue creada AENA. En muchos lugares el beneficio de los aeropuertos es "ndirecto" para la ciudad a la que pertenecen genrandose retornos por otras vias. Otra cosa son los aeropuertos fantasma que en España son básicamente 2 este de Castellón (proyecto turistico fallido) y el aeropuerto de Castilla_ la Mancha. ambos son una vergüenza pero no de las más graves que puede uno ver a nivel europeo ni mundial.
Este tipo de obras que no benefician a nadie su ser propio de nuestros paises
latinoamericanos.Se realizan con el único fin de favor a familiaresn adjuntos
a la administración del momento.Es indudable que quejarnos no soluciona nada
pero debemos estar atentos para que eso no vuelva a ocurrir.Y fomentar la cultura como bién se dice del esfuerzo personal y honradez,que ultimamente ni se menciona.
Una vergüenza para este país con casi ya 5.000.000 de seres humanos desempleados. Todo un canto a la incompetencia de los políticos, de uno y otro color, que "gestionaron" nuestros recursos durante las épocas de las vacas gordas. Ahora se acusan unos a otros de la debacle, pero primero todos miraron para otro lado mientras la banca era como un grifo abierto que no paraba de echar; mientras ellos cosechaban votos a golpe de subvenciones e inversiones fantasmas donde los mayores beneficiarios eran (oh, casualidad...) familiares directos y amigos de los políticos.
España entera está llena de despropósitos como este del artículo. En cada comunidad autónoma se dieron estos proyectos faraónicos, la mayoría sin necesidad y sin un sentido real; costosísimos todos ellos en recursos invertidos y "malvertidos", a cuyas sombras crecieron como hongos corruptelas diversas que salpicaron -y continúan haciéndolo hoy- a presidentes, consejeros, alcaldes, etc.
El país entero es una deuda, pues hasta se han tenido que habilitar lineas de crédito especiales para poder pagar a los proveedores de ayuntamientos, consejerías y ministerios. Son muchas las empresas, mayormente pequeñas y medianas, que están abocadas al cierre si no cobran pronto.
Ahora, claro está, llegó la hora de las tijeras y a todos nos duele tanto recorte por aquí y por allá. Los mas optimistas vaticinan el comienzo de la recuperación en mas allá de una década. Son miles y miles de millones de € los que se adeudan, y eso solo en lo que respecta a la deuda pública; se estima que la deuda privada de empresas y familias puede triplica a la anterior. Y lo peor es que el fantasma del tan temido rescate (léase embargo) europeo sigue planeando sobre nuestras cabezas. Y lo irónico y grotesco del caso es que las obras comenzadas de infraestructuras que eran realmente necesarias, ahora están paralizadas hasta nueva orden.
Este es, amigos míos, el panorama que tenemos los españoles actualmente...
Esperemos que, al menos, mientras todas las deudas generadas se van saldando, también los responsables de la malversación pública lo vayan haciendo y respondan con sus bienes y patrimonios, personales y familiares, o con la cárcel. Y, sobre todo, que todos aprendamos algo valioso de esto, y aprendamos a vivir de una forma más coherente y menos codiciosa.
Que podamos, con la Gracia de Dios, dejarles a nuestros hijos un legado donde los recursos mas valiosos sean la cultura del esfuerzo personal y el valor de la honestidad.
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