“El mayor desafío de la sociedad colombiana en los próximos años será restituirle las tierras a sus 3 millones de desplazados”.
Eduardo Pizarro es Director de la Comisión de reparación y reconciliación de Colombia.
Este año, su oficina dispone de 100 millones de dólares de presupuesto y el año entrante esa cifra ascenderá a los 150 millones. Las prioridades en el gasto se centran en las víctimas de las minas antipersonales, las mujeres víctimas de delitos sexuales y los niños que entraron y salieron de la guerra siendo niños.
La devolución de tierras, un asunto pendiente
A pesar de los avances en el tema de la reparación y la búsqueda de la verdad, el tema del retorno a sus tierras de los 3 millones de desplazados internos que tiene Colombia, sigue siendo un asunto pendiente.
Para ello se están creando 12 oficinas regionales de restitución de bienes. No obstante, Eduardo Pizarro admite que la tarea es compleja y máxime cuando se tiene que desarrollar en medio del conflicto. “Los cálculos hablan de un millón 200 mil hectáreas que se encuentran en manos de los grupos armados. Es necesario iniciar juicios contra los testaferros de los grupos paramilitares o contra quienes han comprado esas tierras de buena fe. Muchas de ellas están en manos de campesinos pobres. Otra cosa, Colombia es hoy el tercer país en el mundo con más minas antipersonales sembradas, y nosotros tenemos que velar por un retorno seguro”.
Otro de los grandes aspectos, urgente y necesario es avanzar en el camino de la reconciliación. Pero, ¿se puede lograr en medio de la guerra? Al respecto, el Director de la Comisión de Reparación y Reconciliación de Colombia opina: “La gente pensaba que reconciliación era el fin del camino, el cierre simbólico, pero para nosotros es también parte del camino. Tenemos 50 mil desmovilizados que viven en las comunidades mismas y estamos logrando casos de reconciliación comunitaria”.
























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