Todos los años, centenares de miles de creyentes visitan en la provincia argentina de San Juan el lugar de martirio y muerte de la Difunta Correa. En la serie Cultos Populares, Radio Nederland plasma esa fe de los promesantes basada en los milagros que concede.
Realización periodística y Dirección General: José Zepeda
Montaje: Manuel Saiz | Urka Comunicación
La Difunta Correa era una mujer linda, de buen porte. Al quedar desamparada sin su esposo corría peligro. Su futuro cierto, tarde o temprano era convertirse en concubina obligada del Jefe de la zona.
Solo se abrían ante Deolinda dos caminos: aceptar al otro hombre que no era su marido y convertirse en amante infiel, o huir siguiendo la ruta seguida por la montonera. Y es así que sale con su hijo en brazos siguiendo el camino de la tropa que había llevado a su marido.
Habría salido desde su casa en calle Dos Álamos ubicada en la zona denominada La Majadita de la Provincia de San Juan que desemboca en el río San Juan. Su inexperiencia hizo que se perdiera entre los cerros y médanos deambulando sin rumbo antes de encontrar “Vallecito”, a donde habría llegado exhausta y sin agua ya en los límites de su fuerza y de su vida.
Allí habría subido al cerro más alto del lugar, y sin encontrar ninguna esperanza de vida baja hasta el río seco, se sienta, y en su última expresión de amor abraza a su hijo hacia su pecho, trata de darle de mamar y le pide a Dios por su hijo, y mientras va muriendo de sed sigue alimentado y saciando la sed del niño… Y así los encontraron los arrieros. Ella muerta, el bebe vivo, por esos misterios inexplicables que dan origen a la leyenda. Luego vendrían las sanaciones y los milagros de la Difunta Correa.

























Qué alegría ver en esta página un culto tan popular como este tan nuestro. Ella, milagrosa y generosa se merece muchos programas más.
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