Fresia Maria Rojas Quiroz tiene 6 años y es una de las beneficiarias de un proyecto de alfabetización preescolar que holandeses promueven en la escuela San Lucas en Iquitos, Perú. El Manguaré busca apoyar a las instituciones oficiales de educación peruanas, asistiendo a quienes más lo necesitan.
Realización de Anna Karina Rosales
Las fundadoras de la iniciativa, Yolante van de Graaf y Mariele Pepels se han convertido en un gran apoyo para profesores peruanos. Lo que comenzó con un proyecto pequeño hace 10 años tiene hoy impacto en unas 500 familias.
Nivelación de niños
“Muchos niños vienen con un nivel demasiado bajo a la escuela. Deben entrar en primer grado, pero no tienen el nivel de primer grado”. Mariele Pepels comenta que en la prueba básica de ingreso, comprueba que los niños no saben los colores, las vocales, ni siquiera saben escribir su nombre. “Es muy difícil para una profesora avanzar, cuando tiene 40 niños y la mayoría ni sabe agarrar un lápiz. Por ello, tenemos este proyecto de pregrado de El Manguaré, para prepararlos bien”.
Yolante van de Graaf confirma que en la región Loreto, por lo menos un 15 por ciento de los niños no va a la escuela y un 30 por ciento de los que entran a primaria no ha asistido a un instituto pre escolar. “Además de ello, un 25 por ciento no termina la primaria y un 10 por ciento no termina nunca su primaria”. De allí la necesidad de buscar formas de hacer grata la experiencia de ingreso a la escuela y sentar las bases para una educación duradera.
La fórmula holandesa
Las profesoras holandesas saben que el gobierno peruano es consciente de su situación y del nivel y desafíos en el área de la educación, pero también está abierto a iniciativas civiles. “Están de verdad haciendo unos cambios, pero es un país como un instituto grande, que se mueve muy lento y entonces, entretanto, estamos mirando en qué podemos ayudarles y quizás traer un poco de conocimiento de afuera de Perú”, dice van de Graaf.
Las profesoras de San Lucas acogen gratamente la fórmula holandesa. La metodología Suzuki y otras técnicas que combinan las artes, la música con la educación formal le dan un ambiente distinto a las clases. “Por medio de las dinámicas, enseñamos al niño a percibir mejor y a captar la información con todos su sentidos. Cuando un niño aprende de ese modo, no se le olvida lo que aprende” comenta la profesora Lupe, del curso pregrado.
Practicantes Holandeses
El impacto de El Manguaré no llega sólo a las profesoras y a los niños. También los padres de familia se involucran más y se entusiasman al ver los progresos de sus hijos.
El trabajo de El Manguaré, empieza a hacerse conocido en Holanda. Incluso Institutos pedagógicos de Los Países Bajos consideran la experiencia de la escuela pregrado muy útil para sus futuros profesores.
Van de Graaf comenta que cada vez más pueden contar con el apoyo de practicantes, quienes traen su experiencia para dar atención individual a cada niño. Una de estas personas es Lisanne van der Molen del instituto pedagógico PABO Almere. “En Holanda muchos piensan que tienen la vida difícil. Cuando estas acá te das cuenta que puede aún ser más difícil (…) Trabajo con los niños que necesitan más ayuda porque espero también un buen futuro para ellos”.
Expandiendo Educación
El impacto y acogida de esta iniciativa, motiva a las holandesas Van de Graaf y Pepels a continuar su trabajo. Para ello cuentan con el apoyo de las autoridades locales y las comunidades locales. “Expandirnos es también nuestro lema. Porque el problema no sólo es un barrio, es en todo Iquitos y de gran parte de Perú. El Manguare, un proyecto de impacto social en la Amazonía peruana.
“Cuando se aprende, se aprende de a dos”. Una coproducción de Radio Nederland y Radio la Voz de la Selva, de Iquitos Perú.



















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