Carolina trabaja como prostituta en las calles de Río de Janeiro. Ahora está embarazada, e intenta evitar todo contacto con su madre. Ella fue la razón por la que Carolina cayó en la prostitución, al igual que su hermana de apenas 12 años.
Raphael Durão y Chantal James (video: VJ Movement)
La prostitución infantil continúa siendo un problema frecuente en las grandes ciudades brasileñas. El caso de Carolina no es único. A menudo es la madre misma la que envía a las chicas a “hacer la calle”. No es tan raro, porque ella misma comenzó a ganar su dinero de esa forma. Carolina tenía 13 años cuando se dio cuenta que podía ganar más prostituyéndose que vendiendo chicles y caramelos. Aunque su barriga continúa creciendo por el embarazo, ella no deja de consumir crack.

























Urge trabajar acciones de prevención no solo con mujeres sino también hombres, pues los hombres son consumidores.
Enviar nuevo comentario