¨Su juzgamiento por haber intentado develar los asesinatos y desapariciones del franquismo es una afrenta para la justicia universal¨, dijo Cristina Fernández de Kirchner durante su discurso de apertura del año parlamentario.
Desde su palco, en pie y arropado por las Abuelas y las Madres de Plaza de Mayo, Baltasar Garzón respondió a las palabras de la presidenta acompañando los aplausos que recibía por parte de los diputados y senadores que ayer inauguraron el año parlamentario argentino.
Fernández ha reconocido al exjuez ¨en nombre de millones de argentinos, su rol en la defensa de los derechos humanos¨, que es uno de los ¨puntales de la política de nuestro gobierno¨, dijo.
Garzón fue expulsado de la carrera judicial el pasado 20 de febrero, tras haber sido juzgado y condenado a 11 años de inhabilitación por haber ordenado escuchas de conversaciones entre los acusados de corrupción en el caso Gurtel y sus abogados.
Actualmente, el exmagistrado se encuentra de visita en Buenos Aires, donde está previsto que se reúna con víctimas de las dictaduras argentina y española.



















Garzón fue inhabilitado por no tener competencias para juzgar el caso y saltarse a la torera innumerables veces sus funciones en la Audiencia Nacional. No porque juzgase el franquismo propiamente. Simplemente, dado que esta cuestión no entraba en sus atribuciones, los órganos judiciales decidieron tirarle de las orejas después de muchas advertencias previas. Es algo así como si un redactor de Radio Nederland especializado en deportes redactase la sección de Astronomía sin tener atribuciones ni autoridad para ello. Por cierto el día que se juzgue esa etapa histórica que llaman “franquismo” habría, para ser ecuánimes, que juzgar también los crímenes cometidos durante la guerra civil y la etapa republicana donde nadie estaría exento de culpa (Garzón curiosamente si desestimo juzgar lo de Paracuellos). La verdad es que a casi 40 años de la muerte de Franco y 80 del inicio de la guerra civil juzgar esta etapa histórica es como juzgar a la Revolución Sovietica, o sea una completa absurdidez. Sencillamente es que sus actores hace mucho tiempo que son difuntos. ¿Buscába acaso Mr. Garzón que testificaran Franco, Mola o Carreo Blanco después de enterrados...? En fin, fuera de posiciones ideológicas absurdas, Garzón ha buscado, busca y buscará siempre, simplemente notoriedad pública y el calor de las camaras de tv. Este señor no es más que una prima donna cuyo unico merito fue el celebre caso Pinochet. Por supuesto, siempre anda y andará rodeado de una abundante legión mediática de corifeos haciendole palmas. Por supuesto, conociendo a mucha de la clase politica Argentina y la ignorancia supina que tienen al otro lado del charco sobre los asuntos españoles comprendo que allá lo consideren a un heroe. ¡Quedenselo por favor!
La información dada en el articulo no es correcta. A Garzón no se le apartó porque investigara el franquismo sino porque como magistrado de la Audiencia Nacional no tenia competencias para hacerlo. Se metió contra el franquismo porque eso le daba un buen escaparate internacional mientras que, en cambio, ignoró la demanda de las atrocidades republicanas de Paracuellos. La audiencia Nacional no fue creada para estas cosas y sus propios colegas de judicatura se lo sacaron de encima. Argentina se lleva un buen regalo. Cuidenlo y quedenselo por allá.
Soy de Buenos Aires,docente(a mucha honra),aunque jubilada.Más o menos como llovido sobre mojado.
Mediante la presente nota, quiero expresar mi más cordial agradecimiento a la redacción del servicio español de la Radio Nederlands, por la publicación del artículo y la transmisión del reportaje sobre la estancia del juez Baltasar Garzón en Argentina.
Realmente no sé cual es el orgullo. El discurso de la Presidente, inaugurando las sesiones del Congreso, fue lamentable.
Un funcionario del Poder Ejecutivo, que amenaza empresarios con un revolver sobre su escritorio, o manda grupos de choque para amedrentar las protestas, Guillermo Moreno, tiraba globos que decían "Clarín miente", y repartía alfajores con la misma leyenda, convirtiendo al Congreso, en un circo.
Un grupo de salvajes, creado por el hijo de la Presidente, Máximo Kirchner, "La Cámpora", efectuaba cánticos de los años 70, reivindicando la violencia de esa epoca, y con total falta de respeto al ámbito donde habían concurrido.
La Presidente, que se escondió durante días sin enfrentar la tremenda tragedia de trenes que ocurrió por exclusiva responsabilidad de su gobierno, de su desidia, y de la complicidad y corrupción con el grupo que tiene la concesión de ese ferrocarril, al punto que es verdadera “chatarra andante”, esa presidente que no pidió siquiera disculpas, se dedicó a emular a Chavez y Fidel Castro con un discurso interminables, como interminable la cantidad de insultos y autopropaganda. O sea, “el relato”, la construcción de una historia fabulada a su medida.
En este ámbito aparece el ex juez Garzón – y con perdón de mi amigo Españolito de a pie”, insistiré que es un juez marquetinero, vedette, político, de justicia sesgada –juzgaría a Pinochet, pero no a Fidel Castro-, juzgado por la Justicia Española y apartado de ella, y aparece no se sabe para qué, en el ceremonioso acto del Congreso, acompañado por Hebe de Carlotto y Hebre de Bonafini, ésta última totalmente desprestigiada en la Argentina.
A Hebe de Bonafini la conocimos en las postrimerías de la dictadura militar, como un símbolo de la lucha de madres de desaparecidos, y nos emocionamos con ella.
Pero a través de los años, si imagen se volvió abominable.
Se separó de las Madres , de la linea fundadora, formando otro grupo ultraradicalizado, que asumió como propias las ideas de los terroristas de los años 70.
Su discurso se volvió muy violento. Salto de alegría cuando se enteró del ataque a las Torres Gemelas, se vinculó con Fidel Castro, con la Eta y con cuanto grupo terrorista anda dando vueltas.
Atacó a todo aquel que pensara diferente. A la Corte Suprema la trató de “turros”.
Con los Kirchner formó sociedad. Kirchner, viejo fascista y represor en la provincia de Santa Cruz, viejo amigo de los militares del 76, necesitaba lavar esa imagen, y Hebe de Bonafini le vino como anillo al dedo.
La capto, pero a cambio de dinero.
Le dio para manejar miles de millones, y así Hebe paso a ser emrpesaria, en el rubro de la Construcción, apra llegar a tener la empresa mas grande de construcción de la Argentina, con plata oficial que se evaporó, por su amigo y administrador, Sergio Schoklender.
Cual es entonces el orgullo de Garzón de ser recibido por tan oscuro personaje?
Y le sirve el elogio de una presidente que da un discurso omitiendo la mayor violación a los derechos humanos, cual fue esta tragedia de mas de 50 muertos y 700 heridos, provocada por su desidia al mantener chatarra andante para que transporte a los argentinos, habiendo dispuesto de centenas de miles de millones de pesos en esos años que no se sabe a donde fueron a parar fuera de las empresas prebendarías amigas del gobierno?
Realmente, insisto: a qué vino, y cual es su orgullo de rodearse de gente tan violenta y corrupta.
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