Maxwell Moya Wright, más conocido como Max, toca en Ojos de Brujo y hace la percusión y efectos sonoros en diversos formatos, como rap, bi-pox y misceláneos. Se encuentra en Ámsterdam con motivo del inicio de la gira de despedida de la agrupación barcelonesa.
“Estamos separándonos” comenta el músico, explicando que la despedida no tiene que ver con riñas ni crisis en la agrupación, sino que después de 10 años de giras y de viajes por todo el mundo desean tomar una pausa y reflexionar sobre la fabulosa experiencia musical hasta el momento vivida.
“Son 10 años de existencia oficial que había que celebrar” comenta el percusionista. Todo comenzó con la idea de elaborar disco ‘Corriente Vital’. “Pero la elaboración de un disco y la gira de presentación respectiva implica otros dos tres años más de actividad. Comenzamos a preguntarnos si queremos eso o si llegó el momento de cerrar un ciclo”.
La huella de Ojos de Brujo
“Cuando éramos más jóvenes había mucho espíritu de lucha, siempre en la carretera, todos juntos, pero llega un momento en que decides tomar una decisión”. La decisión de Ojos de Brujo de tomar una pausa tiene que ver también con objetivos personales, maternidad o paternidad de algunos de su integrantes o simplemente el deseo de desarrollar otros intereses.
“Queremos hacer un “break” tomarnos un tiempo sabático y a partir de ahí decidir que hacer con nuestras vidas.
Ojos de Brujo deja la huella de toda una generación. “Somos los que han crecido en los ochenta, escuchando un poco de hip-hop, música afro americana de todo estilo y lo hemos incorporado en nuestra música de la misma manera que otras generaciones lo habían hecho en su momento como Ketama, Pata Negra o gente que había vivido del Flamenco y había hecho música fusión”.
¿De vuelta al ‘sistema’?
Todos están tomando caminos distintos, más por razones personales, unos se casan, hay responsabilidades. Uno podría decir que Ojos de Brujo deja sus sueños y su ‘causas mundiales’ y se inserta en ‘el sistema’. Al respecto Max dice que efectivamente “con la edad las prioridades cambian. Nuestras causas mundiales siguen, pero la manera de afrontarlo quizás ha cambiado”
Ojos de Brujo es recordada por elevar la voz en conciertos y pronunciarse sin mayores pelos en la lengua por causas mundiales como el medio ambiente, ser crítica del capitalismo y apoyar a gobiernos socialistas. “Esa época creo que era ingenua”, profundiza Max. “Creo que era muy fácil levantar el puño y no hacer nada. A lo menor tenemos más acción ahora, desde el silencio y desde las acciones, que desde el ruido y las pocas nueces”.
Ojos de Brujo no se va de un día para otro, sus integrantes tienen aún un año de gira hasta el final de 2011 y lo inician en Ámsterdam, en la sala de conciertos Melkweg el primer fin de semana de noviembre. Las presentaciones se realizan en el contexto de la semana 'Noches de Madrid en Amsterdam' una actividad organizada por la Oficina de Turismo de la capital española.
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Una versión más amplia de la entrevista con Max Moya Wright, podrá escuchar en nuestro espacio Voces.



















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