Todos los jueves por la tarde, 25 abuelitas se juntan en Rotterdam para tejer bufandas, gorro y jerséis de lana creados por jóvenes diseñadores holandeses.
Niek van Hengel tuva la idea cuando visitó a su abuelo en un asilo de ancianos. Vio a una dama tejiendo pero ella no sabía qué ni para quién lo hacía. Esto le dio la idea de crear la marca “Granny’s Finests” (lo mejor de las abuelas). Todas las semanas, jóvenes diseñadores y abuelitas se reúnen en un salón en Laurens, un hogar de acogida de ancianos en Rotterdam. A cambio de una taza de té, un trozo de torta y algo de compañía, discuten diseños y tejidos.
Las señoras incluyen un mensaje escrito a mano de sus productos. Ahora están recibiendo correos de admiradores de todo el mundo.





















Me gustó mucho enterarme de esta iniciativa. Me habría gustado oír la opinión de alguna de las tejedoras, habría sido lindo saber cómo ellas ven el proceso. Me pregunto si en 25 años algo así podrá existir todavía.
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