Discurso del ministro holandés de Cooperación al Desarrollo, Bert Koenders, sobre microfinanciación, durante el encuentro celebrado en el Palacio de la Paz, La Haya, el 25 de enero de 2010.
Su Alteza Real, señoras y señores:Quisiera agradecer a Radio Nederland Wereldomroep por la invitación a hablar esta tarde con ustedes. El acceso a fuentes de financiamiento es una importante base del desarrollo. Para muchos esta base está en su lugar, pero otros tantos carecen de ella. Celebro que Radio Nederland haya tomado la iniciativa de poner la microfinanciación en el centro de nuestro interés.
Dado que transmite en varias lenguas, Radio Nederland está en una situación ideal para explicar lo importante que puede ser la microfinanciación, así como estimular su oferta y demanda en todos los rincones del mundo adonde llegan sus emisiones: desde Chile a Indonesia, desde Afganistán a Ruanda.
Permítanme comenzar explicándoles lo que está haciendo Holanda en el campo de la microfinanciación. Algunos puntos a destacar son los siguientes: entregamos apoyo al fondo MASSIF para el desarrollo financiero de empresas de tamaño mínimo, pequeño y mediano. MASSIF, administrado por la Compañía Holandesa de Desarrollo Financiero (FMO), opera en no menos de 90 países. Otro proyecto de gran envergadura es el programa IFC, del Grupo del Banco Mundial, que apoya al sector privado en los países en desarrollo, a escala mundial. Finalmente me gustaría mencionar un proyecto pequeño: el programa Schokland Oikocredit. Es para nosotros un motivo de orgullo que Holanda tenga una sólida participación en Oikocredit.
Señoras y señores, hay diferentes maneras de entender la microfinanciación. Podemos comenzar hablando de su papel en la reducción de la pobreza. La microfinanciación juega un rol económico y social, dado que favorece la igualdad de oportunidades. Otorga nuevas oportunidades y una sensación de seguridad. Expande los horizontes de las personas y las hace responsables de su propio futuro. Dicho todo esto, es importante agregar que no se trata de una panacea.
El documento sobre la política del ministerio que dirijo, “Nuestra preocupación común”, destaca varias prioridades, entre ellas el crecimiento y la igualdad. En muchas de nuestras actividades comenzamos con el crecimiento y luego intentamos garantizar la igualdad. La microfinanciación es un caso especial porque pone el énfasis en la distribución. Los préstamos hechos a la medida para empresas a pequeña escala, el ahorro y los seguros sencillos, pueden beneficiar a cualquiera que quiera salir adelante con pocas o nulas reservas económicas. Estamos hablando de millones y millones de personas. Desde su inicio, la microfinanciación es una forma de redistribución de recursos.
Una segunda manera de ver la microfinanciación es en el marco del desarrollo económico en sentido más amplio. Si partimos de nuestra preocupación por el crecimiento y la igualdad, aquí es necesario mencionar el crecimiento. La microfinanciación tiene una significación limitada en el crecimiento: no es suficiente en sí misma para el desarrollo de empresas y la creación de empleo. Para asegurar el crecimiento y la prosperidad se necesita mucho más.
La microfinanciación no es lo adecuado para grandes cantidades de personas que ofrecen un mismo producto, o empresas dependientes de las fluctuaciones de los grandes mercados, o personas sin acceso a los servicios que facilitan un crecimiento sostenido. Aunque no lo digamos a menudo en voz alta, creo que lo recién dicho no sorprenderá a muchos. Hay estudios que muestran, por ejemplo, que es muy difícil medir la contribución de la microfinanciación al cumplimiento de la Meta 1 del Desarrollo del Milenio.
Esto nos lleva a la posición que ha elegido Radio Nederland Wereldomroep: atreverse a mirar la microfinanciación sin gafas color de rosa. Apruebo esta actitud. Nos puede ayudar a mirar de manera realista este instrumento económico y las expectativas que inspira. Y muestra que la microfinanciación ha dejado atrás la infancia.
Esto queda aún más claro si lo miramos desde otro ángulo, el de la actividad del sector de la microfinanciación. ¿Quiénes entregan este servicio financiero? Por una parte hay instituciones financieras que conocen las necesidades de sus clientes y están en condiciones de cubrirlas.
Estas instituciones entregan también servicios no financieros. Les preocupa obtener ganancias simplemente porque éstas aseguran la continuidad. Por otra parte, hay cada vez más instituciones que otorgan microfinanciación porque les parece una actividad lucrativa. Estas instituciones están interesadas en conseguir rápidos retornos de sus lejanos accionistas. Para ellos la contribución al desarrollo es una preocupación menor.
Entre estos dos grupos hay otro, de tamaño considerable, formado por instituciones que quieren obtener ganancias pero también se preocupan del desarrollo y piensan a largo plazo. Me parece que esta variedad de proveedores fortalece al sector financiero. Apruebo el amplio interés que existe en la microfinanciación. Pero, necesitamos garantías de que los proveedores hagan realmente una contribución al desarrollo. Esta preocupación está expresada de manera concisa en la pregunta que nos hacemos hoy: ¿Quién se beneficia?
Un tema aquí relevante es la protección del cliente. En los últimos años ha sido abordado internacionalmente a través de los Principios de Protección del Cliente en la Microfinanciación. Estos principios tendrían que ayudar a que el beneficiado sea el cliente.
Este es el trasfondo del problema que acaba de exponer la princesa Máxima: precios justos. Por su naturaleza la microfinanciación es una forma de crédito cara, y por lo tanto su precio es alto. No queremos que los gobiernos intervengan poniendo límites a las tasas de interés, porque esto debilita la administración de los negocios. Pero a la vez no queremos ver empresas consiguiendo beneficios a expensas de los más pobres.
Otro tema expuesto por la princesa es el del ahorro como componente principal de los servicios bancarios dirigidos a los pobres. Hay una gran demanda de oportunidades de ahorro; esta es una de razones principales del crecimiento de las instituciones de microfinanciación y una de las vías más importantes para fortalecer el sector financiero en los países en desarrollo.
Los peligros que derivan del otorgamiento de créditos llevaron a la creación de los Principios de Protección del Cliente. Holanda ha propuesto que se agregue otro principio, el de la protección de los ahorros. Las discusiones sobre esta propuesta están en desarrollo.
Permítanme compartir con ustedes una historia exitosa, la del Banco ACLEDA de Camboya. En su origen fue un proyecto PNUD para ayudar a la reintegración social de ex soldados. En parte gracias a nuestra ayuda, el Banco ACLEDA se ha convertido en el banco más importante de su país. El fondo MASSIF, que se financia con presupuesto de cooperación para el desarrollo, ha conseguido vender sus acciones con ganancias. Creo que se puede hablar de un gran logro.
Señoras y señores, el panel recibirá una serie de propuestas para su discusión. He tenido que echarles una mirada, pero no diré nada al respecto. Lo que sí puedo decirles es que todas son relevantes. Creo que estimularán el debate sobre lo que debe ser una buena microfinanciación.
Para terminar me gustaría volver a la pregunta principal: ¿Quién se beneficia? Creo que todos estamos de acuerdo en que nuestro primer propósito es mejorar la vida de los más pobres, para quienes se creó la microfinanciación. Esto significa no solamente entregarles capacidad económica sino también reforzar su posición social y asegurar la igualdad de oportunidades.
La microfinanciación no contribuye de manera automática al desarrollo. Se trata de un instrumento complejo, costoso, que exige gran esfuerzo. Por lo mismo es de gran importancia que se lo utilice con destreza. En los últimos años ha aumentado la cantidad de instituciones relacionadas con la microfinanciación, pequeñas y grandes, nacionales e internacionales. No me parece repudiable que quienes otorgan los préstamos obtengan ganancias, a condición de que los mueva el ánimo de entregar servicios financieros de confianza.
Tal como están las cosas, el negocio se ha hecho paulatinamente tan atractivo que el factor desarrollo ha ido perdiendo importancia, o nos encontramos con nuevos participantes que solo ven en esto un mercado prometedor. Por lo tanto es necesario mantener la vigilancia. Para las entidades financieras, los gobiernos y las autoridades supervisoras, el verdadero objetivo deber ser el desarrollo. El público debe mantenerse igualmente alerta. Esta es la tarea principal de Radio Nederland Wereldomroep. Espero de corazón que muchas personas, desde todo el mundo, se sumen al diálogo sobre los que significa una buena microfinanciación, cómo funciona y cómo se puede mantener su alta calidad.
¿Qué podemos hacer en adelante? Enumeraré tres puntos claves. Número tres: mejorar la calidad de los servicios que se prestan. Número dos: ofrecer más servicios financieros. Y número uno: aumentar el acceso a los servicios financieros de los pobres que viven en áreas remotas. En el tiempo que viene trabajaré para alcanzar estas metas.
Muchas gracias.




















He seguido con interes el foro. Felicitaciones. y una vez mas gracias RNW.
manuel
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