El ejército holandés ha abandonado Uruzgán. La gran pregunta, ‘cuál ha sido la actuación de Holanda’, fue respondida en gran parte por los militares. ¿Qué piensan los afganos, en realidad, cuando no hay militares presentes?
Escuchando todas esas historias de logros militares en Tarin Kowt se me ocurrió si no sería posible conseguir un camarógrafo afgano y organizar un pequeño debate sobre la partida de los holandeses.
En poco tiempo estaba organizado. El camarógrafo de la televisión Sabaa lo hacía con gusto, aún cuando no siempre empleaba un trípode para la estabilidad de la imagen. Ahora que yo había cambiado mi bloc de anotaciones por un ostentoso equipo televisivo, mi chofer se puso aprehensivo. Se cubrió la cabeza con un paño y se colocó enormes gafas antipolvo. Mi intérprete se puso en contacto con todo tipo de potenciales interlocutores.
No es tan fácil como en Holanda organizar un debate entre representantes del gobierno y la oposición. En Afganistán hay más figuras en juego, sobre todo fuera de los círculos gubernamentales. Como el hombre que aparece en la película: Haji Abdul Bari.
Durante mucho tiempo fue desterrado de Uruzgán por su rival y antiguo gobernador Jan Mohammed. Ahora ha regresado, con el apoyo de Holanda, país con el que sobre todo su hermano mantiene buenos vínculos. Son importantes, por ejemplo, en un “pequeño reino”. A poca distancia de su territorio ya hay otro líder.
Además de conversar con un periodista de la BBC que nos ofreció un análisis sobre el futuro de Uruzgán, dialogamos también con partidarios del principal oponente de Holanda, Matiullah. Su reino abarca varios territorios en Uruzgán. El gobernador que intentó moderar su influencia fue destituido y actualmente su primo es jefe interino de la provincia.
Los conflictos locales se solucionan inmediatamente en su propio “shura”. Nuria, la mujer que figura en la película, integra el Consejo Provincial gracias a Matiullah. Al igual que el maestro, que da clase en una escuela creada por Matiullah.
Fue todo un trabajo encontrar un sitio que no tuviera vínculos con Matiullah. Y resultó un fracaso, como lo comprobamos más tarde. Un director del Comité Olímpico nos pareció bien dispuesto. Más tarde me enteré que, poco antes de comenzar la filmación, se había dirigido rápidamente a pedir la autorización de Matiullah. De otra manera, simplemente no se habría atrevido a participar.

























Bibi Sanubar, que era viuda y estaba embarazada, fue castigada con 200 latigazos en público y asesinada de tres disparos anteayer en una región al norte de Afganistán. Este es untema adenunciar. Esto es peor que en la edad media donde el castigo era la muerte o la muerte con tortura. La edad media!!
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