La desigualdad obstaculiza el progreso dice un informe del PNUD. La explotación del petróleo en la región ecuatoriana del Yasuní, continúa siendo tema de controversias.
El Informe de Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe 2010 reveló las grandes disparidades en la región. "Actuar sobre el futuro: romper la transmisión intergeneracional de la desigualdad", es el nombre del estudio que fue presentado la semana pasada en Costa Rica, por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD. Alejandra Fernández Bonilla nos ha preparado el siguiente informe.
Hace unas semanas, recorrimos con el periodista holandés Harrie Derks, el interior del Parque Yasuní, una reserva ecológica de la selva en el oriente del Ecuador. Viajando en una canoa por el Río Napo, afluente del Amazonas, cerca de la frontera con el Perú, Harrie conversó con pobladores, trabajadores petroleros, guías indígenas y conocedores del bosque tropical. Todo parece indicar que el Yasuní es una bomba de tiempo por el peligro que entraña la explotación masiva del petróleo. La expedición del periodista se topó con un muñeco de tubos, parecido a un robot que está preparado para vomitar el oro negro en la selva verde. Pero, existe una campaña dentro y fuera del Ecuador para dejar el petróleo bajo tierra y conservar este parque con la mayor biodiversidad en animales y plantas del mundo. Algunos países de Europa ya aprobaron donaciones de dinero incluso con bonos de emisión de carbón para que Ecuador invierta en educación, salud y conservación del medio ambiente a condición de que no se explote el petróleo en Yasuní ITT. Esta propuesta ya la formuló el movimiento indígena en los años ochenta del siglo pasado, con el fin de proteger este parque y otras áreas naturales. La nueva Constitución de Ecuador incluyó la naturaleza como un derecho humano básico, algo único en el mundo. El economista Ricardo Patiño, actual ministro de Relaciones Exteriores y vocero del gobierno del presidente Rafael Correa, nos habla sobre la conservación de este parque Yasuní y alberga la esperanza de mantener el diálogo con los movimientos sociales del Ecuador.
El canciller Patiño expresó la voluntad que existe de dejar el petróleo en tierra. Pero, qué nos dice José Luis Zirkitt, presidente ejecutivo de la Asociación de la Industria de Hidrocarburos del Ecuador que agrupa las empresas petroleras que operan en este país amazónico, entre ellas la estatal PetroAmazonas, la Repsol de España, y la Shell de Holanda e Inglaterra. Existen diferentes versiones sobre la extensión del área de Yasuní, sobre área del ITT y la explotación petrolera existente dentro o fuera del área de Yasuní. Harrie Derks asistió a un desayuno de trabajo en la capital Quito, y sostuvo el siguiente diálogo con el señor Zirkitt. Para Zirkitt, antes brazo derecho del presidente Rafael Correa con quien ahora mantiene una comunicación fluida, no vale la pena invertir en AIRE en la Amazonía. Este representante del sector de la empresa privada considera que: dejar el petrolero bajo tierra en Yasuní es un proyecto romántico…
Regresando del viaje al interior del parque Yasuní, Harrie Derks, conversó con Guadalupe Llori, prefecta de la provincia de Orellana en la ciudad petrolera selvática Coca. Para Llori, Yasuní es un área impagable en dinero porque se trata de naturaleza pura y vida humana que es intangible. No solo Orellana, no solo Ecuador sino todo el mundo entero debe defender Yasuní como pulmón de la Amazonía. Cooperación internacional se hace urgente.
Esta mujer enérgica y lideresa de las luchas por salvar la naturaleza y sus habitantes, y que estuvo detenido por eso 11 meses, está muy preocupada sobre las expresiones de Luis Zirkitt, que da cifras sobre ganancia de dinero explotando petróleo en Yasuní…


















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