La región más biodiversa de Mesoamérica, Los Chimalapas, escenario de un conflicto que perjudica a sus moradores ancestrales. Pedro Alonso considera que las reformas agrícolas emprendidas en Cuba son medidas circunstanciales que no resuelven la situación.
Los Chimalapas
La región de Los Chimalapas ocupa casi seiscientas mil hectáreas en los estados mexicanos de Oaxaca y Chiapas. Esta zona se encuentra cubierta por un denso mosaico de bosques y selvas. Por su gran riqueza de ecosistemas y por el alto número de especies, la región es una de las más ricas en biodiversidad del continente americano, superando incluso a la Selva Lacandona.
Además de su importancia ecológica, los bosques de los Chimalapas son, según algunos expertos, los reguladores hidrológicos más importante de México ya que los ecosistemas de la región capturan y amortiguan mediante su densa cubierta vegetal el flujo de agua de lluvia, y funcionan como importantísimos controladores de los caudales superficiales en las cuencas de los ríos Uxpanapa, Coatzacoalcos y Grijalva, por el golfo de México; así como en las lagunas costeras de Oaxaca y Chiapas por la vertiente del Pacifico.
Esta importante región, no solo para México sino para el mundo entero está siendo amenazada por la tala excesiva de maderas preciosas y tráfico de animales exóticos. Asimismo, se registra un cambio de uso de suelo y la expansión de la ganadería. Frente a todo ello las comunidades indígenas que de manera ancestral han habitado y poseído esta región han realizado una tenaz lucha a favor de sus bienes naturales, mostrando con ello al mundo entero que: "defender a los chimalapas es defender una posibilidad de futuro para la humanidad".
Sin embargo, en las últimas semanas se registraron tensiones y conflictos. Los gobiernos estatales tensaron aún más el clima reinante al adoptar un lenguaje belicista.
Miguel Ángel García Aguirre es coordinador regional del Comité Nacional para la Defensa y Conservación de Los Chimalapas.
Agricultura Cubana
A partir del primero de diciembre, los agricultores cubanos podrán vender frutas y verduras directamente a los hoteles y restaurantes. La medida busca impulsar el sector agrícola de la isla, que aún importa casi el 80 % de sus alimentos.
En los últimos años, ya se han tomado otras medidas para privatizar la agricultura y estimular así el aumento de la producción.
El Centro de Estudios para la Democracia Proactiva “José Ignacio García Hamilton” está investigando estos temas. Conversamos con Pedro Antonio Alonso Pérez de dicho centro.


















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