Disminuir suicidios en vías ferreas. Investigarán intervención de Dutchbat en Srebrenica. El velorio del príncipe Carlos Hugo de Borbon Parma, en La Haya.
Ingrid de Vries
En los próximos 4 años, los ferrocarriles en Holanda se proponen reducir en un 5 por ciento el número de suicidios en las vías del tren. Según los más recientes datos de la Oficina Central de Estadística, CBS, el número de personas que se suicidó saltando bajo un tren aumentó nuevamente. Mientras que en el 2008 se registraron 1.435 casos, el año pasado la cifra alcanzó los 1.525. En la mitad de los casos se trata de personas que son o han sido tratadas en una institución psiquiátrica. La empresa de ferrocarriles quiere colaborar con dichas instituciones para tomar medidas, por ejemplo colocando rejas a lo largo de la vía del tren en las cercanías de hospitales psiquiátricos. También se considera organizar encuentros entre maquinistas de tren y pacientes con tendencia al suicidio. Los maquinistas pueden contar sobre los traumas que ellos sufren cuando una persona salta delante de su tren. Las cifras indican que los suicidas son en mayoría chicos hasta 19 años y hombres entre la edad de 40 y 60. El catedrático en materia de prevención del suicidio Ad Kerkhof, de la Universidad Libre de Ámsterdam, no descarta que el aumento de los casos en el 2009 tenga relación con la recesión económica. En comparación con otros países europeos, el porcentaje de suicidios en las vías del tren es muy superior en Holanda.
La justicia holandesa comenzará una investigación sobre la intervención del batallón holandés, Dutchbat, en el enclave de Srebrenica en 1995. La investigación se realiza a raíz de una denuncia de familiares de víctimas. Así lo ha dado a conocer la abogada de los familiares, Liesbeth Zegveld. La denuncia se presentó, entre otros, contra el teniente coronel Thom Karremans, en su día el comandante de Dutchbat. Un intérprete y los familiares de un electricista presentaron la denuncia, porque los soldados holandeses entregaron a sus familiares a los serbobosnios, quienes los asesinaron.
El batallón holandés estaba encargado de la protección de los habitantes del enclave, en su mayoría musulmanes. El 11 de julio de 1995, el enclave cayó en manos del enemigo serbobosnio. El interprete, el electricista y sus familiares buscaron refugio en el campamento de Dutchbat, pero los militares holandeses los expulsaron del terreno, y sólo permitió al intérprete quedarse. Los familiares masculinos desaparecieron, y más tarde se comprobó que los serbobosnios asesinaron a aproximadamente 8.000 jóvenes y hombres musulmanes. Además Los militares holandeses asistieron a los serbobosnios en la separación de mujeres y hombres.
Los restos mortales del príncipe Carlos Hugo de Borbón Parma yacen durante tres días en el palacio Noordeinde, en La Haya, sede de trabajo de la Reina Beatriz de Holanda. Amigos y familiares pueden acudir al velorio. Carlos Hugo era el ex marido de la princesa Irene, hermana de la Reina Beatriz. A pesar de la separación, la familia real holandesa siempre ha guardado buenas relaciones con Carlos Hugo, según un comentario en un diario holandés “un príncipe con un corazón democrático”. Según declaraciones del propio Carlos Hugo, sus “suegros les ayudaron a superar el drama del divorcio, y los Oranje tuvieron la grandeza de no considerar el divorcio como una separación de la familia real. La reina Beatriz anuló la celebración de un concierto el viernes 20 de agosto, fecha de llegada a Holanda de los restos mortales de su ex cuñado. Después del velorio en La Haya, el féretro de Carlos Hugo será transportado a Piacenza, en el norte de Italia, donde sus restos serán sepultados el 28 de agosto en la cripta de la familia en Parma.


















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