Cuadros de grandes maestros, tatuados en la piel. Ámsterdam prepara los festejos del centenario del barrio chino. Schiermonnikoog busca habitantes. Leche de vaca reduce el desarrollo de alergias.
Patricia Karpovich
Cuatro habitantes de la ciudad de Dordrecht tendrán a partir de este verano boreal un cuadro de la colección del Museo de Dordrecht tatuado en su piel. Se trata de un proyecto del artista alemán, Jan Kryszons. El museo encargó a Kryszons una nueva versión del “tableau vivant”. Esta expresión francesa (Pintura Viviente) fue una forma artística muy popular en los siglos XVIII y XIX. En esas “Pinturas Vivientes”, un grupo de personas, ataviadas con trajes típicos, escenifica un cuadro o un acontecimiento. Kryszons optó por el empleo literal del término viviente. Para tal fin, seleccionó obras de la colección del museo y las adaptó hasta convertirlas en un diseño de tatuaje. En total se presentaron dieciocho candidatos. Los participantes del proyecto han podido elegir entre los lienzos de grandes pintores holandeses como Ary Scheffer, Aelbert Cuyp, Karel Appel, Floris Verster y Otto Dicke. Hasta el 11 de septiembre, Elias Papadopoulos hará los tatuajes en una de las salas del Museo de Dordrecht.
El próximo año se conmemorará en Ámsterdam el centenario del primer asentamiento chino en Holanda. Este hecho histórico será ampliamente celebrado en el barrio chino de la capital holandesa y en el resto del país. Este viernes ya hubo un adelanto. La colectividad china recreó una Carrera de Botes del Dragón en el lago del Bosque de Ámsterdam. Además el 24 de septiembre se inaugurará una exposición panorámica del Barrio Chino en un importante hotel de la capital, donde también se presentará la nueva ruta de paseo. En octubre se festejarán los diez años de existencia del templo budista en el barrio de Zeedijk, uno de los más antiguos de Ámsterdam.
Schiermonnikoog, una de las Islas Wadden, ve como disminuye su población. Al igual que otros municipios holandeses esta isla se enfrenta a un éxodo de los habitantes hacia las ciudades. Con sólo 940 habitantes estables, es el municipio más pequeño de Holanda. Sin embargo, para poder mantener servicios como escuelas y el departamento de bomberos voluntarios se necesitan por lo menos 50 isleños más. La municipalidad lleva a cabo una campaña para atraer a más habitantes. En una carta remitida a todos los moradores, el Concejo Deliberante exhorta a aportar ideas para aumentar el número de pobladores. Por ejemplo, un concejal invitó a los interesados a vivir un tiempo en la isla. El alcalde, Bert Swart, fue claro: “No nos interesa elucubraciones profundas, sino acciones concretas”. En los últimos años varias familias decidieron dejar la isla por la escasez de viviendas de alquiler. El alcalde reconoce que la partida de una familia tiene un enorme impacto en la isla. Ahora se han construido unas treinta viviendas de alquiler para poder atender las necesidades de los futuros habitantes. La municipalidad destaca que Schiermonnikoog es un lugar ideal para todos aquellos que quieran disfrutar de la belleza natural y la tranquilidad de la isla.
Las madres, que se alimentan con carne de rumiantes y derivados lácteos, cuando amamantan a sus bebés, reducen las posibilidades de que sus hijos desarrollen eccemas o alergias. Ello se debe al ácido vaccénico producido en el rumen. Estos ácidos grasos se encuentran en los productos de los rumiantes, sobre todo en la leche, los derivados lácteos y la carne. Así lo ha dado a conocer la Universidad de Maastricht tras efectuar un estudio entre trescientas madres y sus bebés.


















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