Las discotecas holandesas, en franca caída. El 11-11-11, fecha inolvidable para los recién casados. Promocionar la otra cara del Barrio Rojo de Ámsterdam. Se extreman las medidas de seguridad para las compras en Internet. Holanda y Kenia comparten ideales comunes.
Patricia Karpovich
El número de discotecas, en la ciudad portuaria de Rótterdam, se ha reducido a la mitad en los últimos dos años. Así lo constató el gremio de hostelería. De hecho, en el 2010 cerraron 60. Holanda cuenta en la actualidad con 243 locales de este tipo. Los investigadores adjudican esta reducción a la crisis económica y a la prohibición de fumar en lugares públicos. Los jóvenes consumen menos alcohol en las discos y más en sus propios hogares. Las redes sociales también inciden en la menor afluencia a esos locales nocturnos. Años atrás la pista de baile era el lugar idóneo para conocer a una pareja. Los investigadores señalan que las redes sociales han asumido ahora la función que antes tenían las discotecas.
Para centenares de parejas holandesas ayer, viernes 11 de noviembre de 2011 fue el día más feliz de sus vidas. En varias municipalidades del país se celebraron el doble o incluso el tripe de enlaces de lo que es habitual en un viernes de noviembre. Así lo comprobó la agencia de prensa holandesa ANP. Para graficar mejor, sólo en el ayuntamiento de Rótterdam, en un viernes común de noviembre, normalmente se desposan entre 7 y 12 parejas. Este 11-11-11 se celebraron 25 matrimonios.
La municipalidad de Ámsterdam ha adaptado los textos que promocionan al barrio rojo de la capital holandesa en algunas páginas web. Esa publicidad pone demasiado énfasis en el carácter liberal del distrito en el que las prostitutas realizan sus actividades profesionales. La propaganda deberá mostrar tanto el carácter histórico como la otra cara del distrito de las luces rojas, es decir la explotación sexual y la trata de personas. El ayuntamiento tomó esta medida tras la recomendación efectuada por el partido democristiano CDA que considera que la imagen que deben dar los textos en Internet no sólo tiene que ser más equilibrada sino también debe resaltarse los esfuerzos para combatir los abusos en el barrio rojo.
Un estudiante holandés de 17 años descubrió recientemente que una gran cantidad de tiendas en la web no está suficientemente protegida. El joven comprobó filtraciones de datos en 160 negocios en la red y comunicó las fallas a la organización que nuclea a los compradores y vendedores y garantiza la seguridad por Internet: Thuiswinkel.nl. El estudiante examinó un total de 1.200 comercios en la web. En los casos más graves quedaron al descubierto datos personales. Según aseguró la organización se han extremado ahora las medidas para garantizar la seguridad de los clientes.
La Organización holandesa de Cooperación al Desarrollo “Wilde Ganzen” (Gansos Salvajes) trabaja estrechamente con la Fundación para el Desarrollo Comunitario en Kenia (KCDF, según su sigla en inglés). Juntas llevan adelante proyectos para combatir la sequía en las comunidades. Y con excelentes resultados. La iniciativa se llama “Ustawi” (Prosperidad) y la clave es el agua. El encargado de comunicación de KCDF, Melvin Chivuli y el holandés, Sam Schiltmeijer, encargado de recaudar fondos de Wilde Ganzen, enfatizan que todo comienza por el agua: quien tiene agua puede trabajar la tierra, dar de beber al ganado y garantizar los alimentos. KCDF, junto a las comunidades locales, y la organización holandesa emprenderán más proyectos, como la instalación de reservorios de agua y sistemas de irrigación. Ambas organizaciones están convencidas de que la problemática del agua requiere soluciones a largo plazo y sostenibles; sólo de esta forma se podrá vencer de manera estructural la sequía. En América latina Wilde Ganzen tiene proyectos en Argentina, Brasil y Haití.
























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