Los pueblos indígenas de nuestra América están en una situación desesperante. En pleno siglo veinteuno
son discriminados y llevados a vivir como animales en zonas precarias, no apta para el cultivo, atropellados,
masacrado y demas. Acá en Panamá hemos visto como los grades terratenientes toman su suelos y los
sacan a fusil. Masacran niños, mujeres y adultos. Esta población merece más atención de toda la sociedad.
No hay un ente que los proteja de la injusticia rampante que se le infrige a este nobles pueblo. No creo
que se le de justicia justa y se le reconozca su aporte cultural en el desarrollo de América. Vienen sufriendo de
la forma muy cruel. Desde la conquista estos humildes hombres, mujeres, ancianos y niños han sufrido
las consecuencia del hombre blanco y capitalista que no le importa arriconarlos para usar sus tierras y
destruirlas en busca de oro, magnesio, petroleo y demas, acabando con su fuente de vida. Que injustica.