Han pasado más de treinta años de la desaparición de uno de los peores tiranos y criminales como lo fue Francisco Franco, pero sus secuaces y seguidores no han desaparecido y siguen manteniendo ese espíritu del déspota intolerante, pues sigue latente el odio a la izquierda como lo era en la dictadura de Franco, que se fusilaba solo por el hecho de ser de izquierda. Precisamente esta gente tan radical e intolerante solo miran la paja en el ojo ajeno, pero no miran la viga en su propio ojo fascista, en otras palabras si el dictador Castro sería de derecha, entonces estaría todo bien. Mirar en el resto del globo a dictadores, monarcas y reyes, déspotas y tiranos que se alinean al lado derecho, son tan malos o peor que los Castro pero nadie dice nada. Sin ir muy lejos, los mismos criminales de las Azores andan campantes y sobre sus consciencias pesan ya millones de victimas inocentes entre ancianos mujeres y niños.
Han pasado más de treinta años de la desaparición de uno de los peores tiranos y criminales como lo fue Francisco Franco, pero sus secuaces y seguidores no han desaparecido y siguen manteniendo ese espíritu del déspota intolerante, pues sigue latente el odio a la izquierda como lo era en la dictadura de Franco, que se fusilaba solo por el hecho de ser de izquierda. Precisamente esta gente tan radical e intolerante solo miran la paja en el ojo ajeno, pero no miran la viga en su propio ojo fascista, en otras palabras si el dictador Castro sería de derecha, entonces estaría todo bien. Mirar en el resto del globo a dictadores, monarcas y reyes, déspotas y tiranos que se alinean al lado derecho, son tan malos o peor que los Castro pero nadie dice nada. Sin ir muy lejos, los mismos criminales de las Azores andan campantes y sobre sus consciencias pesan ya millones de victimas inocentes entre ancianos mujeres y niños.