Mientras no se terminen los fanatismos de lado y lado, jamás se solucionarán los conflictos de las naciones del globo. Algunos foristas que en este espacio opinan con lindas palabras y demagogos testamentos repetitivos que a la final no dicen nada nuevo, creen en su razón ciegamente y lógicamente no pueden dar su brazo a torcer porque entonces perderían la cara, perderían la “dignidad” y su fanatismo se derrumbaría. Así nos han enseñado a pensar, a razonar radicalizados, divididos cada vez más y más entre nosotros mismo, creando ya una brecha casi insuperable entre los pueblos, las culturas, las religiones, las ideas, etcétera, mientras terceros son los beneficiados porque DIVIDE Y GOBIERNA es la clave del éxito. No existen verdades absolutas, de la misma manera que no todo es tan malo, ni tan bueno como nos pintan, ni vivimos en un mundo en negro y en blanco, siempre existen matices y alguna esperanza, alguna puerta abierta y esa es la de encontrarnos en el medio dejando a un lado los fanatismos, los miedos y temores, que son los que conllevan a las guerras, a los terrorismos y demás aberraciones del fanático que no entiende razones.
Mientras no se terminen los fanatismos de lado y lado, jamás se solucionarán los conflictos de las naciones del globo. Algunos foristas que en este espacio opinan con lindas palabras y demagogos testamentos repetitivos que a la final no dicen nada nuevo, creen en su razón ciegamente y lógicamente no pueden dar su brazo a torcer porque entonces perderían la cara, perderían la “dignidad” y su fanatismo se derrumbaría. Así nos han enseñado a pensar, a razonar radicalizados, divididos cada vez más y más entre nosotros mismo, creando ya una brecha casi insuperable entre los pueblos, las culturas, las religiones, las ideas, etcétera, mientras terceros son los beneficiados porque DIVIDE Y GOBIERNA es la clave del éxito. No existen verdades absolutas, de la misma manera que no todo es tan malo, ni tan bueno como nos pintan, ni vivimos en un mundo en negro y en blanco, siempre existen matices y alguna esperanza, alguna puerta abierta y esa es la de encontrarnos en el medio dejando a un lado los fanatismos, los miedos y temores, que son los que conllevan a las guerras, a los terrorismos y demás aberraciones del fanático que no entiende razones.