Eduardo Orellana20 de agosto 2009 - 9:10 de la tarde
Es francamente ridícula la reacción de los bolivianos por lo que han hecho los peruanos. La Diablada es mucho más antigua que Bolivia, Perú o Chile y por eso atraviesa fronteras y es querida por los pueblos que la acogen. Ridícula también es la pretensión de nacionalizar -apoderarse- de expresiones culturales, como si la cultura tuviera dueños y sus manifestaciones estuvieran condicionadas a la autorización de quienes se las adjudican.
Hace poco más de tres años, la presidente de Chile le obsequió al vocalista de la banda U2, Bono, un charango luego de su paso por el país. Evo reaccionó de igual manera, hizo un protesta internacional, proclamó al charango como patrimonio nacional e incluso instauró el Día del Charango... sin comentarios.