Ricardo Ralifer7 de agosto 2009 - 6:28 de la tarde
Coincido con buena parte del diagnóstico hondureño de Ramonet. Claro que es un diagnóstico que nunca contempla el proyecto dictatorial hemisférico de Hugo Chavez, que ingenuamente cree que Zelaya respetaría la ley y haría unas elecciones libres. Ramonet, como títere de Fidel Castro y la dictadura cubana pasa a la historia como un promotor del totalitarismo marxista leninista, como un dinosaurio. Su inteligencia y capacidad de análisis se coloca en un extremo lamentable y sus comentarios fuera del asombro inicial siempre llegan con la carga del totalitarismo como opción a la inequidad y desigualdad en las relaciones internacionales contemporáneas. Un falso dilema el de Ramonet. optó por dejar de luchar por la libertad y la igualdad y optó por la lisonja a los tiranos y por el desprecio a las libertades por un igualitarismo que no corresponde con su nivel personal de vida. La eterna incoherencia de los izquierdistas latinoamericanos y sus aduladores europeos.