Sumas colosales, superiores al PIB alemán, se cambian a diario en los mercados mundiales de divisas, que se han convertido en una prioridad de los inversores que buscan diversificar sus activos en un contexto incierto, revela un estudio del Banco de Pagos Internacionales (BPI).
Según este estudio trienal realizado entre 53 bancos centrales y 1.300 operadores, el promedio de transacciones diarias en el mercado de divisas alcanzó la colosal suma de 3,98 billones de dólares (3,13 billones de euros) en abril de 2010. Esto supone un aumento del 20% con respecto a abril de 2007.
El entusiasmo por el mercado de divisas no es nuevo, pero parece haber aumentado durante la crisis económica mundial.
Los operadores tradicionales -es decir los grandes bancos privados- ya no son los dueños del mercado, señala el BPI, y han sido superados por la categoría "otras instituciones financieras", que engloba a los bancos que no cotizan en bolsa, los fondos especulativos, los fondos de pensiones, las aseguradoras y los bancos centrales, entre otros.
"Dado el crecimiento espectacular de las reservas mundiales de cambio en estos últimos años, se puede suponer razonablemente que los bancos centrales de los países emergentes fueron un motor importante del crecimiento" de este mercado, precisó por su parte Simon Derrick, analista de BNY Mellon.
Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), las reservas de divisas en el mundo se establecían en 8,08 billones de dólares al final de 2009, un 54% más que tres años antes. China posee en torno al 30% de estas reservas.
La voluntad de diversificación se encuentra también en el propio mercado, donde los inversores se niegan a apostarlo todo en divisas estrella como el dólar.
Así, la parte de la divisa norteamericana en las transacciones disminuye en beneficio del euro y del yen, otras dos grandes monedas de reserva clásicas, pero también divisas más exóticas como el dólar canadiense o australiano.
En abril de 2010, el dólar totalizaba todavía 84,9% de las transacciones diarias, pero el euro y yen progresaron para alcanzar 39,1% y 19%, respectivamente, según el BPI.
En ese mismo periodo, los dólares australiano y canadiense ganaron cada uno un punto porcentual con respecto a 2007, hasta 7,6% y 5,3%, respectivamente.
Como las transacciones de divisas siempre implican dos monedas, la que se vende y la que se compra, el total de transacciones contabilizadas totaliza 200%.
Las divisas australiana y canadiense son especialmente buscadas porque sus economías están basadas en la exportación de materias primas, cuya demanda debería incrementarse con la recuperación económica mundial, especialmente en China.
Los especialistas las conocen como "monedas materias primas". Para Michael Hewson, analista de CMC Markets, su progresión debería continuar en paralelo con el crecimiento de China.
Porque esta divisas sirven también de moneda de sustitución de la moneda china, el yuan, que al no ser totalmente convertible y no poder sacarse con facilidad del país, desempeña por ahora sólo un papel marginal en las transacciones internacionales.
© ANP/AFP

















