Las nuevas normas contra la pedofilia dictadas este jueves por el Vaticano endurecen los procedimientos vigentes según los vaticanistas, pero son insuficientes para las asociaciones de víctimas que reclaman más colaboración entre la Iglesia y la Justicia.
"Es sin lugar a dudas un endurecimiento de las reglas del Vaticano en la materia ya que con los procedimientos acelerados, es posible destituir a un cura sin jucio", señaló el vaticanista Andrea Tornielli, interrogado por la AFP.
Esta disposición apunta a "los casos más urgentes y graves", según el Vaticano, y permite reemplazar el juicio por un decreto o una decisión papal para reducir al padre al estado laico.
Un observador de los asuntos del Vaticano se refirió también a un "refuerzo" de las normas y subrayó que este procedimiento es incluso posible de aplicar cuando se trate de cardenales u obispos, un proceso hasta ahora "extremadamente complicado".
Para este observador, el Vaticano "va incluso más de allá de lo que esperaba el público equiparando los abusos sexuales contra disminuidos psíquicos a la pedofilia".
Para Andrea Tornielli, periodista de La Stampa, el aumento de la prescripción de los hechos de diez a veinte años es igualmente importante incluso si "estos últimos años, la regla de los 10 años después de la mayoría de edad no era aplicada con severidad".
Aunque señaló que algunas reglas ya existían, Tornielli subrayó que su introducción en las normas dictadas por la Congregación para la Doctrina y la Fe les da un estatuto de ley canónica.
La Conferencia Episcopal Alemana, país natal del Papa duramente afectado por los escándalos de pedofilia en su clero, celebró también las nuevas normas en las que ve "una señal fuerte en favor de un reconocimiento y de un castigo sin fallas por tales crímenes", según su presidente, Monseñor Robert Zollitsch.
La reacción de las asociaciones de víctimas fue crítica hacia el Vaticano.
"Las nuevas líneas directivas del Vaticano relativas a los abusos sexuales pueden resumirse en pocas palabras: están en la Luna", declaró en un comunicado Barbara Doris, una de las dirigentes de Víctimas de Abusos Sexuales Cometidos por Sacerdotes (SNAP).
Incluso el procedimiento acelerado no fue bien recibido: "hacer colgar sus hábitos a un predador, por definición, es muy tarde", declaró a la AFP su director, David Clohessy.
"Los crímenes pedófilos de los curas deben ser dirigidos a la policía y el Vaticano debe hacer que sea una regla obligatoria y uniforme", afirmó lamentando que "las reglas publicadas hoy no van en ese sentido".
Las nuevas normas no incluyen una "orden explícita" a las iglesias locales implicadas en investigaciones de abusos sexuales de dirigirse a la justicia civil, una de las principales demandas de los defensores de las víctimas de pedofilia.
Al respecto, el portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi, recordó que las normas vaticanas ya ordenan "que siempre se sigan las disposiciones de la ley civil".
Por su parte, un grupo austríaco de defensa de las víctimas reclamó que se abran los archivos del Vaticano y afirmó que las nuevas normas son insuficientes.
"La justicia eclesiástica no nos interesa. El Vaticano todavía no está dispuesto a abrir sus archivos y a entregar a las autoridades civiles los registros relativos a los abusos" sexuales, declaró a la AFP el portavoz de un grupo llamado "Víctimas de la violencia de la Iglesia", Franz-Jakob Purkarthofer.
La plataforma "Wir sind Kirche" ("Somos la Iglesia"), corriente progresista de la Iglesia austríaca, juzgó "insuficientes" esas medidas que "no se atacan a la estructura de la Iglesia".
En Italia, "La Caramella buona" puso en duda "a pesar de los esfuerzos del papa", la "verdadera voluntad de la jerarquía católica de enfrentar objetivamente el problema".
Las nuevas normas, elaboradas por la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF), y refrendadas por el papa Benedicto XVI, actualizan y elevan a la categoría de ley un "motu proprio" (decreto) de Juan Pablo II de abril de 2001, completado por un texto del actual pontífice, entonces al frente de la CDF.
© ANP/AFP


















Julio 15 2010
Ya era hora, lo que no sabemos es cuando El Vaticano endurecera sus normas contra la pedofilia en el clero cubano para que se acabe la complicidad con el dictador. Nuestro Jesu Cristo dijo:
“En la justicia no cabe demora: y el que dilata su cumplimiento, la vuelve contra sí.”
José Martí. (Obras Completas, tomo 13, pág.320)
Los cubanos tenemos amargas experiencias históricas relacionadas con discusiones sobre asuntos trascendentales a las que no fueron invitadas todas las partes implicadas. Los dos ejemplos paradigmáticos fueron: el Tratado de París en 1898, en el que 5 norteamericanos y 5 españoles decidieron tras 70 días de discusión el traspaso de nuestra soberanía nacional y el pacto entre la Unión Soviética y los Estados Unidos en 1962, que dio por terminada la presencia de armas nucleares en la isla. Hoy es la Iglesia y el Regimen cubano En todos los casos los cubanos no fueron invitados.
Ya estamos despertando:
http://www.desdecuba.com/reinaldoescobar/