El gobierno uruguayo no está dispuesto a ceder ante el pedido de Argentina de monitorear las instalaciones de una planta de celulosa instalada en la vera de un río fronterizo pero cree que hay margen para alcanzar un acuerdo "que no implique una violación de soberanía".
"Esta es una carrera de resistencia, no de velocidad", dijo el viernes el canciller uruguayo, Luis Almagro, a radio Sarandí, sobre el conflicto en torno a una planta de celulosa de la finlandesa UPM (ex Botnia) instalada en la ribera uruguaya del río Uruguay, que provocó protestas del lado argentino y el bloqueo de un puente fronterizo desde 2006.
Almagro reiteró la posición uruguaya de que la Dirección Nacional de Medio Ambiente (DINAMA) es la que tiene la jurisdicción sobre el territorio nacional para realizar controles dentro de la cuestionada planta. "Esto es una competencia que no podemos compartir con un organismo extranjero", aseguró.
No obstante, estimó que "podría haber algún margen que no implique una violacion de soberanía".
"Creo que hay algunos mecanismos, vamos a proponer alguna solución que pueda satisfacer" a Argentina y "que no implique el monitoreo en la planta por parte de funcionarios de otros países", dijo el canciller, que reconoció que fue en este tema "donde estuvieron las mayores discrepancias" en el encuentro del miércoles entre el presidente de Uruguay, José Mujica, y de Argentina, Cristina Kirchner.
La Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) no ha llegado a un acuerdo sobre el monitoreo ambiental conjunto del río porque Uruguay afirma que los controles deben ser sobre las aguas del cauce compartido y Argentina reclama que los mismos se hagan dentro de la propia planta.
El miércoles, los mandatarios se comprometieron a fijar en un plazo de 60 días criterios de monitoreo ambiental del limítrofe río Uruguay, centro de un conflicto bilateral por la instalación de una pastera.
Según Almagro, podría haber un acuerdo que implique monitoreos "de los dos lados del río".
"Si tenemos un estatuto ambiental mañana que permita a los dos países realizar monitoreos conjuntos de los dos lados del río y en temas específicos puntuales a determinar, (...) incluso quizás sea de interés de Uruguay", dijo el canciller. "Porque estamos seguros que de nuestro lado estamos contaminando muy poco, entonces puede ser de nuestro interés controlar mejor las aguas del río Uruguay compartido".
© ANP/AFP

















