La ONU afirmó este jueves que dispone de una lista de altos responsables sospechosos de "crímenes contra la humanidad" en Siria, donde la represión de las protestas no disminuye pese al elevado número de muertos, la grave situación humanitaria y los llamados a cesar la violencia.
Este jueves 86 personas, en su mayoría civiles, murieron en Siria, entre ellas 13 miembros de una misma familia muertos en la ciudad de Kafar al Ton, provincia de Hama (centro), según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
Un día después de la muerte de dos reporteros en los bombardeos, los militantes sirios lanzaron este jueves un "último grito de socorro" en los barrios rebeldes de Homs (centro), atacados por las fuerzas del régimen mientras la comunidad internacional busca una tregua para llevar ayuda humanitaria.
Pero la tarea es difícil, pues China y Rusia, aliados del régimen Asad, continúan rechazando cualquier injerencia en Siria y rechazan participar en una reunión en Túnez el viernes, tras haber bloqueado dos resoluciones en la ONU condenando la represión.
Al tiempo que la masacre continúa, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos anunció que dispone de una lista confidencial de altos responsables políticos y militares sirios implicados en "crímenes contra la humanidad".
Una comisión de investigación de la ONU presentó "un sobre cerrado que contiene los nombres de esas personas" y subrayó que "la mayoría de los crímenes" requirieron de "órdenes superiores". Más de 500 niños murieron desde marzo de 2011, denunció.
También mencionó "violaciones de derechos humanos" cometidos por grupos de la oposición, "aunque no comparables en términos de magnitud y organización a los cometidos por el Estado".
Para tratar de resolver la crisis, la ONU plantea nombrar un enviado especial, cargo para el cual el ex secretario general de la ONU, Kofi Annan, es el favorito, según fuentes diplomáticas.
Por su parte, la Casa Blanca afirmó este jueves que el presidente sirio, Bashar al Asad, llevaba a cabo una agresión "odiosa e imperdonable" contra su pueblo.
"La agresión que Asad perpetra contra los sirios es odiosa e imperdonable. Por eso trabajaremos, con varios miembros de la comunidad internacional, para organizar una transición pacífica en ese país, que es inevitable y ya ha comenzado", afirmó Jay Carney, portavoz del presidente Barack Obama.
El portavoz indicó también que armar a la oposición siria, como desean influyentes miembros del Congreso estadounidense, no está en la agenda.
"Seguimos pensando que una solución política es el mejor enfoque", ya que armar a los rebeldes podría desembocar en una situación "peligrosa y caótica", aseguró.
Pero estas duras declaraciones no harán ceder al régimen de Asad. Para los militantes, "a medida que aumentan las condenas (internacionales), los bombardeos se intensifican". La violencia, según el OSDH, ha causado ya más de 7.600 muertos, en su mayoría civiles, en más de 11 meses de protestas.
Por su parte, la secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton afirmó que el Consejo Nacional Sirio (CNS) es un "representante fiable" de la oposición, en declaraciones este jueves en Londres.
"La opinión de la Liga Árabe y de todos los otros que están trabajando y planeando esta conferencia (sobre Siria, el viernes en Túnez) es que el CNS es un representante creíble y por lo tanto estará presente" en la reunión, dijo Clinton.
En una resolución aprobada por abrumadora mayoría la semana pasada, la Asamblea General de la ONU había pedido al gobierno sirio poner poner fin a la brutal represión contra su población civil y exigió el nombramiento de un enviado de la ONU.
Rusia y China votaron en contra, después de haber vetado dos resoluciones del Consejo de Seguridad. China no asistirá a una conferencia de Túnez, indicó la agencia oficial China Nueva este jueves. Rusia también anunció que boicoteará la reunión.
Sobre los dos periodistas muertos el miércoles, ningún militante contactado por la AFP hasta ahora podía decir dónde se encuentran los cadáveres.
El régimen sirio rechazó el jueves cualquier responsabilidad en lo ocurrido y estimó que los dos periodistas fallecidos, que entraron en el país clandestinamente como consecuencia de las drásticas restricciones impuestas por la prensa, "se infiltraron bajo su propia responsabilidad".
© ANP/AFP

















