PARÍS (ANP/RNW). El futuro de la central nuclear más antigua de Francia se ha convertido en un tema en la campaña electoral gala.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy prometió este jueves que la planta de Fessenheim situada en la Alsacia permanecerá abierta. Por su parte, el candidato socialista a la presidencia, François Hollande prometió cerrar los dos reactores de la planta que está en servicio desde 1977. Sarkozy todavía no es candidato oficial a los comicios presidenciales previstos para abril y mayo próximos, pero en general se espera que el gobernante busque la reelección.

























