BOGOTÁ (AFP) - Juan Manuel Santos tomará posesión este sábado de la presidencia de Colombia, con la promesa de dar continuidad a las políticas de seguridad y de apertura económica de su predecesor Alvaro Uribe, quien deja el cargo al cabo de ocho años con un índice de aprobación del 80%.
Considerado como el "delfín" del mandatario saliente, de quien fue ministro de la Defensa entre 2006 y 2009, Santos se ofrece a los colombianos como el presidente que mantendrá la línea de mano dura frente a las guerrillas izquierdistas, pero a la vez ha asegurado que pondrá el acento en el tema social, en un país que acusa 46% de pobreza y 12% de desempleo.
"Tenemos mucha ilusión con el gobierno que empieza Juan Manuel Santos", declaró la noche del viernes Uribe, quien ofreció una cena a los 16 jefes de Estado y otros representantes extranjeros que asisten a la ceremonia de investidura. Uribe se vio impedido este año de optar a un tercer periodo de gobierno por decisión de la Corte Constitucional. Sólo después de ese fallo, Santos lanzó su candidatura.
En la madrugada del sábado, Santos cumplió con un ritual indígena en la Sierra Nevada de Santa Marta (norte, sobre el mar Caribe), en el que representantes de las comunidades kankuamos, koguis, wiwas y arahuacos le dieron el bastón de mando y lo aconsejaron para el gobierno que empieza.
El acto oficial de juramentación se realizará a partir de las 15H00 locales (20H00 GMT), en las escalinatas del Congreso, sobre la céntrica Plaza de Bolívar, en Bogotá, ante unos 3.000 invitados y delegaciones de 70 países.
Santos, de 58 años, del partido derechista La U, asumirá la presidencia para el periodo 2010-2014, con posibilidad de una reelección inmediata. En el cargo de vicepresidente le acompaña el ex dirigente sindical y ex ministro del Trabajo, Angelino Garzón.
El nuevo presidente ha asegurado que su gobierno será de "unidad nacional" y ha formado un gabinete integrado por figuras de los partidos del centro y la derecha, que le apoyaron en la segunda vuelta presidencial, que disputó al independiente Antanas Mockus, del Partido Verde.
Además, ha hecho énfasis en que se respetará "el pluralismo y la transparencia" y redactó con su equipo de gobierno un código de ética de la gestión pública.
En política internacional, Santos enfrenta como principales desafíos la reanudación de los lazos diplomáticos con Venezuela, rotos hace dos semanas, y la plena normalización de las relaciones con Ecuador, que estuvieron interrumpidas durante 21 meses hasta noviembre de 2009, cuando fueron retomadas a nivel de encargados de negocios.
En ese aspecto, la asunción de Santos ha generado importantes expectativas, y se espera la llegada este sábado para su investidura del presidente ecuatoriano Rafael Correa y del canciller venezolano Nicolás Maduro.
"Es un buen mensaje que nos permite consolidar un camino de hermanad y de cooperación", dijo el vicepresidente electo al comentar el anuncio de la visita de Maduro.
"Estamos muy optimistas, eso es lo que hay que adelantar", había dicho poco antes el presidente venezolano Hugo Chávez.
La ruptura de relaciones, tanto con Ecuador en marzo de 2008 como con Venezuela el pasado 22 de julio, ha tenido como trasfondo a las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que operan desde hace más de 40 años y hace una semana plantearon un diálogo al nuevo gobierno de Santos.
En el caso de Ecuador, Correa decidió romper las relaciones tras un bombardeo de Colombia a un campamento de las FARC que se encontraba en su territorio, muy cerca de la frontera.
En cuanto a Venezuela, el presidente Chávez anunció la ruptura luego de que el gobierno saliente de Alvaro Uribe afirmara que unos 1.500 guerrilleros colombianos se esconden en su país, lo que Caracas niega.



















