Un diplomático rumano detenido en Rusia, acusado de espionaje, fue declarado persona non grata y deberá dejar el país en 48 horas, señaló el lunes la agencia de seguridad rusa (FSB).
"El FSB detuvo en Moscú in fraganti, cuando intentaba recibir informaciones militares secretas de un ciudadano ruso, a un miembro de los servicios de inteligencia rumanos, Gabriel Grecu, que trabajaba bajo cobertura como primer secretario" de la legación diplomática de su país, declaró el FSB (ex KGB) a la AFP.
Según la misma fuente, el diplomático poseía "material de espionaje que demuestra claramente su actividad hostil en Rusia".
Moscú envió una nota de protesta a Rumania por las actividades del primer secretario de su embajada en Moscú, "incompatibles con su estatus de diplomático", señaló la agencia de seguridad.
Un portavoz del FSB precisó que Grecu "fue declarado persona non grata y debe dejar Rusia en 48 horas".
La Embajada de Rumania en Moscú, contactada por la AFP, no pudo confirmar la interpelación de Grecu, en tanto el Ministerio rumano de Relaciones Exteriores rehusó hacer comentarios.
En junio pasado, diez agentes rusos habían sido detenidos en Estados Unidos, y fueron intercambiados contra cuatro presos rusos, tres de los cuales habían sido condenados por espiar para los occidentales.
En julio, se reveló un caso de presunto espionaje en la República Checa, ex país del Pacto de Varsovia, para Rusia, razón por la cual se despidieron a tres generales del ejército checo, según uno de los principales diarios checos, Dnes.
© ANP/AFP

















