Ha vuelto la calma a la ciudad afgana de Tarin Kowt. Este fin de semana habían tenido lugar protestas contra la fuerza internacional, ISAF.
La causa de los disturbios en la capital de la Provincia de Uruzgán es la supuesta destrucción de un ejemplar del Coran y los dirigentes locales han iniciado una investigación. El jueves pasado, alrededor de 400 afganos reunidos en una mezquita marcharon contra las tropas de la ISAF, supuestamente destructoras del libro musulmán sagrado. Posteriormente los manifestantes atacaron coches policiales. Siete afganos fueron detenidos y el bazar de la ciudad permaneció cerrado el pasado sábado.
La ISAF sostiene que las acusaciones son infundadas, pero de todas formas investigará los hechos, supuestamente ocurridos cerca de Tarin Kowt. El pasado sábado, dignatarios tribales acudieron a dialogar con el dirigente de las milicias de la región. En el edificio también estaban presentes representantes de la ISAF, pero los manifestantes se negaron a conversar con ellos. Según el dirigente, los manifestantes le llevaron un ejemplar del Corán que, aparentemente, fue roto por soldados extranjeros. Los indignados afganos solicitaron una profunda investigación, algo que les fue concedido. El miliciano dijo no tener certeza de quién es responsable de la rotura del libro y agregó que alguien puede estar manipulando la situación. Los afganos se llevaron el Corán roto y ahora se investigarán las circunstancias de su destrucción.



















