Los rebeldes del M23 seguían ocupando Goma este lunes, a escasas horas de vencer el plazo fijado por jefes de Estado de la región para que se retiren de esta ciudad estratégica del este de la República Democrática del Congo, mientras la mediación de Uganda seguía buscando una salida a la crisis.
Algunos combatientes rebeldes, cuya presencia es más discreta desde hace algunos días, fueron vistos el lunes por la mañana en las calles de Goma, donde circulaban numerosas motos-taxi y los comercios estaban abiertos, constataron periodistas de la AFP.
Vehículos de la Misión de la ONU en la RDC (MONUSCO) patrullaban también la capital de la provincia de Kivu Norte, fronteriza con Ruanda y Uganda, que en noviembre pasado cayó en manos de los insurgentes.
En la radio se pidió a "todo el mundo que se presente a su lugar de trabajo", pero "hay pocos estudiantes en comparación con lo acostumbrado", dijo a la AFP Mathieu Aurel, profesor de Antropología en la Universidad. Al ser interrogado sobre la cuestión de la retirada del M23, respondió: "no sabemos, estamos esperando".
El Movimiento del 23 de marzo (M23) fue conminado el sábado a retirarse de Goma en un plazo de 48 horas, o sea antes del lunes al anochecer, por los presidentes Yoweri Museveni (Uganda), Joseph Kabila (RDC), Mwai Kibaki (Kenia) y Jakaya Kikwete (Tanzania), durante una cumbre en Kampala sobre la crisis en el este congoleño.
Esa región rica en recursos mineros y agrícolas está desde hace unos 20 años afectada por conflictos casi ininterrumpidos con la injerencia de los países vecinos.
Los hombres del M23 deben retirarse a unos 20 km al norte de Goma. A cambio, Kinshasa se comprometió a "tomar en cuenta las reivindicaciones legítimas" de los guerrilleros, según las decisiones de la cumbre realizada en la capital ugandesa.
Sin embargo, desde el sábado el M23 condiciona su retirada a discusiones "directas" con el presidente Kabila, mientras que el gobierno repitió que la retirada de Goma era "un imperativo ineludible" antes de discusiones.
La rebelión afirmó el lunes que todavía no recibió por "la vía oficial" las resoluciones de Kampala y que informará sobre "su posición" al respecto cuando le hayan sido comunicadas.
El jefe militar del M23, el general Sultani Makenga, se sumó en Kampala el lunes de mañana al jefe político del movimiento, Jean-Marie Runiga. Este último se reunió el domingo en Kampala con el ministro ugandés de Defensa, Crispus Kiyonga. Afirmó que todavía estaba esperando una reunión con el presidente Museveni antes de volver a la RDC.
A nivel militar, desde el jueves no se registró ningún combate y fracasó una contraofensiva del ejército congoleño contra la ciudad de Sake, ocupada desde el miércoles por los rebeldes. Sake, situada a unos 30 km de Goma, es una estratégica encrucijada en la ruta hacia la capital de la vecina provincia de Kivu Sur, Bukavu (a 150 km al sur).
Algunos insurgentes se encontraban en Sake y hasta unos 3 km al sur, constató un fotógrafo de la AFP.
Las fuerzas del ejército regular se agruparon al sur de Sake, en Minova, a unos 20 km de distancia. Numerosos soldados se habían reunido el lunes de mañana en esa localidad, constató el fotógrafo de la AFP. El nuevo jefe del ejército congoleño, el general François Olenga, se encontraba allí con sus tropas.
"Todo está tranquilo. Es el statu quo", declaró a la AFP por teléfono un portavoz miliar, el coronel Olivier Hamuli.
El M23 está integrado por ex rebeldes que habían entrado al ejército en 2009 y luego se amotinaron, a principios de este año, para reanudar los combates contra el ejército regular en la región de Kivu.
© ANP/AFP














