España seguirá defendiendo el pacto presupuestario europeo, cada vez más cuestionado por voces que consideran que impone ajustes que asfixian el desarrollo, y mantendrá su propia política de austeridad, afirmó el miércoles el jefe del gobierno español, Mariano Rajoy.
"España, que firmó el tratado fiscal de la Unión Europea, mantiene que ese tratado debe seguir en el futuro", dijo Rajoy en Oporto (norte de Portugal), antes de añadir: "La política de reducción del déficit público, lo de no gastar lo que no tenemos, es una buena política".
Rajoy subrayó tres aspectos "capitales" de su política, en una conferencia de prensa conjunta con su homólogo portugués, Pedro Passos Coelho.
"Primero, no gastar lo que no tenemos y por lo tanto controlar el déficit (...). En segundo lugar, trabajar en Europa y con todos por la sostenibilidad de la deuda pública" y "en tercer lugar, hacer políticas de crecimiento".
España y Portugal son dos países duramente golpeados por la crisis de la deuda de la Eurozona. Portugal tuvo que recurrir en mayo de 2011 a un paquete de rescate de la UE y el FMI, por 78.000 millones de euros.
España está por su lado en recesión y tiene un desempleo que afecta a casi un cuarto de su población activa, más del doble del promedio europeo.
Los cuestionamientos de los ajustes se acentuaron tras la victoria en la elección presidencial francesa del domingo pasado del socialista François Hollande, quien quiere renegociar el pacto fiscal para agregarle un apartado sobre el crecimiento y el empleo.
En Bruselas, fuentes europeas descartaron versiones de una posible flexibilización de las condiciones impuestas a España para reducir su meta de déficit a 3% del PIB en 2013.
"No es algo que estemos considerando esta semana, y ni siquiera fue solicitado por España", señaló una fuente, negando los rumores divulgados en la prensa española sobre un ampliación de ese plazo hasta 2014.
El ejecutivo de Madrid debe reducir el déficit público al 5,3% del PIB este año, desde el 8,5% en 2011, para alcanzar la meta del 3% en 2013, como lo exige el Pacto de Estabilidad y Crecimiento.
Con este objetivo presentó unos presupuestos para 2012, los más austeros de la historia reciente del país, que prevén un ahorro de 27.300 millones de euros.
Los rumores se generaron por declaraciones de funcionarios en Bruselas que dejaron entrever la posibilidad de ser más flexibles con España.
El comisario europeo de Asuntos Monetarios, Olli Rehn, señaló el martes que el "Pacto de Estabilidad y Crecimiento no sólo permite, sino que aconseja una diferenciación entre los Estados miembros según su situación presupuestaria y económica".
España es uno de los "estados vulnerables", indicó.
Pero esto también fue desmentido este miércoles por otra fuente europea. "Los rumores sobre una flexibilización del pacto europeo son falsos", destacó.
El presidente de la Unión Europea, Herman Van Rompuy, aseguró por su parte que España no necesita un rescate e insistió en que "confía plenamente" en las medidas que ha tomado el Gobierno de Rajoy. Sin embargo, le reclamó, durante una entrevista a la cadena de televisión Euronews, que complete la reestructuración del sector financiero.
Rajoy trató además de calmar las inquietudes generadas por la situación de Bankia, sobre el que circulan versiones de inminente nacionalización para sanear los activos tóxicos acumulados desde el estallido de la burbuja inmobiliaria.
"El gobierno puede dar un mensaje de tranquilidad a los depositarios de Bankia. Desde luego, el gobierno garantiza la estabilidad del sistema financiero en su conjunto", afirmó.
© ANP/AFP













