A pesar del toque de queda impuesto este sábado, un quinto manifestante murió en el Cachemira indio alcanzado por disparos de las fuerzas de seguridad, que desde hace 48 horas afrontan violentas protestas antiindias, las últimas de una serie que desde junio ponen en vilo a la región.
Esta última muerte se produjo en el norte de Cachemira. "Las fuerzas de seguridad abrieron fuego cuando un grupo de manifestantes intentó atacar un destacamento policial", dijo un oficial de la policía que pidió el anonimato.
Horas antes, la policía había indicado que una cuarta persona, gravemente herida en Patan (norte), había muerto temprano a la mañana en un hospital.
Al tiempo que se anunciaba esta nueva muerte, las autoridades decretaron un toque de queda en gran parte de la región mayoritariamente musulmana de Cachemira.
"Un toque de queda está vigente en (la capital cachemira) Srinagar y otras importantes ciudades" de la región.
El viernes tres personas murieron en dos incidentes diferentes cuando las fuerzas de seguridad abrieron fuego para dispersar a manifestantes opuestos a India en las ciudades de Sopore y Patan, en el norte de Cachemira.
Las autoridades indias no logran acallar una ola de descontento que se propagó a toda la región del Cachemira indio, de mayoría musulmana, y empujó a la calles a miles de jóvenes, tras la muerte de un estudiante a principios de junio a manos de la policía.
Hasta ahora unos 22 civiles, en su mayoría veinteañeros, murieron en estas manifestaciones, muertes imputadas a las fuerzas del orden, lo que hace temer a los observadores el riesgo de la radicalización de la población de esta región de 12 millones de habitantes.
Cada muerte provocó un nuevo ciclo de violencia a pesar de los llamados a la calma de las autoridades.
Desde 1989 la región es el escenario de una insurrección antiindia que dejó más de 47.000 muertos.
El control de Cachemira, dividido en dos y administrado de un lado por Nueva Delhi y del otro por Islamabad, fue la causa de dos de las tres guerras que opusieron a ambos países desde el desmantelamiento del Imperio de Indias en 1947.
Los partidos proindios reclaman una autonomía regional mientras que los separatistas moderados exigen su independencia y los radicales continúan militando por una anexión a Pakistán.
© ANP/AFP



















