Los Angeles (ANP) -La administración estadounidense debe poner fin, con efecto inmediato, toda medida o proceso, incluso con efecto retroactivo, contra homosexuales y lesbianas, que trabajan o hayan trabajado en el Ejército.
Así lo estipuló una jueza federal del Estado de California.
La magistrada, Virginia Phillips, ya había establecido el mes pasado que los homosexuales y lesbianas podían expresar abiertamente sus preferencias sexuales.
La actual práctica "No preguntes, no digas", por la que se impedía a militares revelar si son gays o lesbianas, constituye una violación de la Constitución de los Estados Unidos, sentenció la jueza federal.
El veredicto es consecuencia de las expresiones del gobierno del presidente Barack Obama, quien no quería precipitarse en la toma de una decisión sobre un tema tan controvertido en los Estados Unidos.
Phillips dictaminó que los militares que hayan sido suspendidos por sus preferencias sexuales, deben ser readmitidos de inmediato y sin sanciones adicionales.
La Cámara de Representantes aprobó el pasado mes de mayo derogar la ley del "don't ask, don't tell" (No se pregunta, no se dice) que entró en vigor durante la presidencia de Bill Clinton, miembro del mismo Partido Demócrata que Obama.
El mes pasado el Senado bloqueó el debate para levantar las restricciones. Sobre todo, en el bando opositor, el Partido Republicano, se alzan voces críticas contra el plan que, por cierto, es respaldado por una gran mayoría del pueblo estadounidense.
La jueza Phillips emitió su veredicto en el proceso interpuesto por una organización, que representa a 19.000 militares homosexuales, en actividad y pasados a retiro.
Desde 1993 han sido despedidos más de 13.500 efectivos del Ejército estadounidense por su preferencia sexual.





















