Unas cien personas han perdido la vida en los sangrientos combates ocurridos la semana pasada en la capital somalí Mogadishu.
Este lunes también los enfrentamientos entre militares y los combatientes del movimiento radical islámico al- Shabab costó la vida de diez personas. Entre las víctimas hay cuatro soldados ugandeses que formaban parte de las fuerzas de paz de la Unión Africana. Ellos murieron por el impacto de mortero en el palacio presidencial, comunicó un portavoz de misión de paz Amisom.
Los soldados del débil gobierno interino de Somalia solo tiene el control de algunos distritos de la capital que cuentan con la protección de los militares de la Unión Africana, UA. Los combatientes radicales musulmanes que tienen lazos con al-Qaeda, intentaron la semana pasada desterrar al gobierno que es apoyado por Occidente.
Según observadores, los rebeldes intensificaron sus actividades en Mogadishu, luego que La UA diera a conocer que sus tropas que actualmente es de unos 6 mil hombres, aumentaría hasta unos 8 mil.
Entretanto el presidente Sheik Sharif Ahmed hizo un llamado a la comunidad internacional este lunes a que se le ayude a combatir a los militantes.



























