La policía francesa expulsó de un campamento ilegal instalado en la ciudad de Saint Etienne (sureste) a un centenar de gitanos originarios de Rumania, indicó una asociación de solidaridad con los gitanos.
El operativo policial de expulsión de los habitantes de ese campamento ubicado en el barrio de Montmartre comenzó al alba, según la asociación "Reseau Solidarité Roms" (Red de Solidaridad con los Gitanos) y seguía al promediar la mañana.
El sector estaba completamente acordonado por la policía, constató la AFP.
Este campamento ilegal de gitanos es el primero evacuado en Francia desde las medidas anunciadas por el gobierno del presidente francés Nicolas Sarkozy.
El 28 de julio el gobierno anunció el desmantelamiento en los próximos tres meses de 300 campamentos ilegales de gitanos -de los 600 censados en Francia- y la expulsión inmediata a su país de los gitanos de nacionalidad búlgara o rumana que hayan cometido delitos o fraude fiscal.
Esas medidas fueron adoptadas tras una criticada reunión ministerial a la que no fue invitada ninguna entidad representativa de la comunidad gitana luego de disturbios en un pueblo del centro de Francia.
Tras la muerte por disparos de un policía de un joven gitano que se habría saltado un control policial, unas 50 personas de la comunidad gitana atacaron la gendarmería con hachas y barras de hierro, episodio que según Sarkozy "subraya los problemas que plantean los comportamientos de algunos gitanos".
El campamento de Saint Etienne evacuado el viernes estaba formado por "viviendas precarias y tiendas de campaña" instaladas por los gitanos luego de haber sido expulsados en mayo de dos viviendas abandonadas, explicó a la AFP la representante de la asociación, Marie Pierre Manevy.
Una ley de 1990 obliga a todas las comunas de Francia de más de 5.000 habitantes a poner terrenos a disposición de los gitanos, pero menos de la mitad de esas localidades cumplen la normativa.
Unas 400.000 personas, francesas en un 95%, forman parte de la comunidad gitana en Francia. Unas 15.000 son gitanos de origen rumano, búlgaro y balcánico, que según el gobierno están en Francia en situación irregular.
© ANP/AFP

















