La polémica desatada por unas declaraciones del ministro del Interior francés sobre las civilizaciones adquirió un cariz duro este martes, cuando los miembros del gobierno abandonaron la Asamblea Nacional después de que un diputado de izquierda hiciera una alusión al nazismo.
Los ministros abandonaron airadamente la sesión de preguntas al gobierno en la Asamblea, después que el diputado de Martinica (Antillas francesas) Serge Letchimy (próximo del PS) interpelara al ministro del Interior Claude Guéant sobre sus declaraciones.
La intervención de Letchimy provocó asimismo el retiro de los diputados de la mayoría parlamentaria de la Unión por un Movimiento Popular (UMP), el partido del jefe de Estado Nicolas Sarkozy, y el levantamiento de la sesión después de los esfuerzos vanos del presidente de la Asamblea por restablecer la calma en el hemiciclo.
"Usted, señor Guéant privilegia la sombra, usted nos devuelve día tras día a esas ideologías europeas que dieron nacimiento a los campos de concentración", dijo antes de referirse, en medio del griterío, al "régimen nazi".
"Ninguna civilización tiene la exclusividad de las tinieblas, ningún pueblo tiene el monopolio de la belleza, de la ciencia, del progreso o de la inteligencia", recalcó.
El diputado se refería a las declaraciones hechas el sábado en un coloquio por el ministro del Interior, quien afirmó que "contrariamente a lo que dice la ideología relativista de izquierda, para nosotros todas las civilizaciones no tienen el mismo valor".
"Las que defienden la humanidad nos parecen más avanzadas que las que la niegan (...), las que defienden la libertad, la igualdad y la fraternidad, nos parecen superiores a las que aceptan la tiranía, la sumisión de las mujeres, el odio social o étnico".
Las declaraciones de Guéant provocaron críticas de las asociaciones antirracistas y de la oposición, que acusó al gobierno de entrar en el juego de la extrema derecha para tratar de atraer al electorado del Frente Nacional a menos de tres meses de la elección presidencial.
Sarkozy defendió el lunes a su ministro, calificando las reacciones a su declaración de "una de esas polémicas ridículas" propias del ámbito político.
Guéant "dijo que una civilización, un régimen, una sociedad que otorga el mismo lugar y los mismos derechos a hombres y mujeres no tiene el mismo valor", esto "es de sentido común", agregó.
El martes, horas antes del debate en la Asamblea, Claude Guéant escribió al Consejo Francés del Culto Musulmán, que había reaccionado a sus declaraciones, asegurándole que las mismas no concernían a los musulmanes de Francia.
Mis palabras "no aludían evidentemente a ninguna cultura en particular, ni a nuestros ciudadanos de confesión musulmana que respetan y adhieren plenamente a los valores de la República", escribió.
Por su parte, François Hollande, candidato socialista a la elección presidencial, que los sondeos consideran favorito, estimó que Guéant debería "ocuparse de la sociedad en vez de hacer frases sobre la civilización".
Guéant suscitó ya polémicas en el pasado con sus declaraciones, en particular al afirmar que el número de fieles musulmanes planteaba "un problema" o al designar a los gitanos y a los comorenses como principales actores de la delincuencia en París y Marsella.
© ANP/AFP

















