La Defensoría del Pueblo de Perú pidió este domingo que se investiguen las condiciones en que operan los centros de rehabilitación para alcohólicos y drogadictos, tras la muerte el sábado de 27 personas en un incendio en uno de esos locales en un barrio pobre de Lima.
"Vamos a investigar si las personas fueron internadas contra su voluntad en este centro terapéutico y qué tipo de tratamiento médico recibían, si eran sujetos de abusos debido a la informalidad de su funcionamiento", señaló Malena Pineda, jefa del Programa de Derechos de las Personas con Discapacidad de la Defensoría.
El Ministerio Público confirmó este domingo la muerte de uno de los heridos en el incendio, con lo que se elevó a 27 la cifra de víctimas mortales
El gobierno deberá investigar la existencia de esos centros que trabajan de forma informal, sin licencia y sin especialistas y que no reúnen las mínimas condiciones para tener pacientes, informó.
Pineda sostuvo que el ministerio de Salud tiene serias limitaciones para ejercer el control de estos centros de corte privado, "ya que muchos, como el centro de rehabilitación 'Cristo es Amor' (donde ocurrió el incendio), les impiden el ingreso o simplemente no abren la puerta". "Los directores de estos establecimientos no quieren fiscalización, no abren las puertas y lo que dicen que es no son establecimientos de salud, sino cristianos, llevan la palabra del Señor".
El Brigadier Edson Matuone Nalvarte, jefe de los bomberos en el operativo del incendio del local Cristo es Amor, dijo a la emisora RPP que el local "no cumplía con las normas mínimas de seguridad, es hacinado de camas y personas". "El local está ubicado en un mal sitio, al fondo de un pasaje sin salida, con casas de familias a lado. En el interior albergaban entre 50 a 70 personas, había un hacinamiento terrible", explicó.
"Las habitaciones pequeñas tenían nueve camas de dos niveles (camarote), no había espacio ni para pasar, los bomberos tuvimos que entrar a esos cuartos de costado por las camas", señaló el Brigadier.
El incendio en local se produjo en el primer piso "por la quema de un colchón, y el fuego se extendió sin que ninguna persona pudiera apagarlo", dijo Antonio Zavala, comandante general del cuerpo de bomberos. Zavala agregó que las muertes fueron por asfixias, ya que las puertas de hierro del centro estaban cerradas y los jóvenes no lograron escapar.
© ANP/AFP


















