Unos 30.000 habitantes estaban aún bloqueados el martes en refugios debido a la erupción del volcán Sinabung, en la isla indonesia de Sumatra, que volvió a entrar en actividad después de 400 años y se mantiene muy amenazante.
Unas 30.000 personas debieron evacuar una zona situada en un radio de 6 kilómetros alrededor del volcán que entró en erupción el domingo, por primera vez en 400 años.
"La gente nos pregunta si puede volver a sus casa para alimentar a sus animales y vigilar sus bienes, pero no tienen derecho a abandonar los campamentos de albergue provisorio", indicó Agus Widisono, responsable de las operaciones de socorro.
"El volcán sigue emitiendo humo y cenizas pero la nube sólo alcanza 50 metros en lugar de los 2.000 de ayer", indicó de su lado el vulcanólogo Agus Budianto.
"Pero nuestros instrumentos aún registraron temblores en el volcán, lo que significa que hay una presión del magma", agregó.
"Estimamos que una nueva erupción es posible", agregó, considerando que la situación sigue siendo peligrosa para que los habitantes que viven en las inmediaciones puedan volver a sus casas.
Después de la erupción del domingo, las cenizas se dispersaron hasta 30 kilómetros del volcán y se aconsejó a las compañías aéreas que desviaran sus aviones de la zona.
El Sinabung forma parte ahora de los 69 volcanes activos en el archipiélago indonesio.
Indonesia se ubica en el "cinturón de fuego" del Pacífico, donde la actividad volcánica y sísmica es muy importante. En agosto, el volcán del monte Karangetang (provincia de Sulawesi, norte) entró en erupción, provocando cuatro desaparecidos.
© ANP/AFP

















