El zar antidrogas de Perú, Ricardo Soberón, pidió este martes iniciar una "cruzada" para evitar que la corrupción del narcotráfico ingrese a niveles del Estado, al presentar al Congreso las líneas básicas de la política antidrogas para los próximos cinco años.
"Invoco a los congresistas para que junto a otras instituciones del Ejecutivo emprendamos una verdadera cruzada para evitar que la corrupción asociada al narcotráfico pueda llegar a cualquier nivel del Estado", dijo ante la comisión congresal de Defensa.
El funcionario anotó que los alrededor de 4.270 millones de dólares de lavado de dinero del narcotráfico en el país dan fe de la gravedad del delito y advirtió que los sistemas de control no funcionan.
Por ello demandó a los legisladores proponer normas para hacer efectivos los métodos de inteligencia financiera y mecanismos de seguimiento.
Soberón, jefe de la Comisión Nacional de Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), dijo que el objetivo del presidente Ollanta Humala, que asumió la presidencia hace menos de 50 días, es "enfrentar con el mayor rigor y eficiencia el crimen organizado asociado al narcotráfico".
"El objetivo es hacer daño de manera definitiva al crimen organizado", subrayó tras señalar que se debe priorizar el combate al lavado de activos, al traslado de insumos químicos que se usan para elaborar cocaína en los valles cocaleros, y mejorar la inteligencia policial para detecar los embarques de drogas.
"Debemos cortar con el fracaso de 30 años de políticas que no sirvieron para enfrentar el problema del narcotráfico", anotó.
Se refirió en especial al esquema de reducción de cultivos ilegales de coca -materia prima de la cocaína- que, aseguró, no ha dado resultados porque los cultivos de esa hoja aumentan año a año.
E hizo notar que la erradicación en los últimos años ha sido "simbólica", ya que según él, mientras se eliminaban cultivos en una zona, aparecían en otra.
"Buscamos una erradicación definitiva, sostenible, eficaz, medible y verificable, no simbólica", aseveró al remarcar que esa tarea debe efectuarse haciendo "el menor daño al campesino por tratarse del eslabón más vulnerable del narcotráfico".
Los cultivos de coca estaban en 3 o 4 microcuencas cocaleras, pero hoy están en 18 microcuencas, aseguró.
Un informe de las Naciones Unidas señaló en junio pasado que el crecimiento de la producción de hoja de coca -base de la cocaína- llevó a Perú a las 61.200 hectáreas sembradas contra 62.000 de Colombia, país que, sin embargo, ha disminuido paulatinamente el área dedicada a ese cultivo.
© ANP/AFP


















